•  |
  •  |

Los artistas plásticos se han encontrado el fin de semana en el Teatro Nacional Rubén Darío para pintar una serie de puertas en ambas caras, un lado por artistas nicaragüenses, y el otro por costarricenses, con temáticas diversas, aprovechando la metáfora de que la puerta es el camino a seguir entre nuestros pueblos para estrechar lazos de amistad.

Esta noche, a partir de las 7:00 p.m., el público podrá visitar la inauguración de los resultados de “Puertas Abiertas” en el teatro. La exposición también estará abierta de las 9:00 de la mañana a las 5:00 de la tarde, durante las próximas dos semanas.

VISIÓN
Pablo Navarro, miembro del Círculo de Artistas Emergentes Costarricenses, comparte en la proclama del grupo:
“Nos hacen creer que solo hay una capital, un gobierno, una verdad; el arte en cambio ofrece vastas posibilidades y una de ellas es la capacidad no solo emancipadora sino unificadora, los pueblos costarricense y nicaragüense son más similares que distintos”.

Mientras que Manuel Wong, pintor nicaragüense, expresa que la pintura es un medio de comunicación para trascender a cosas mejores, para disuadir los estereotipos que existen de costarricenses en contra de nicaragüenses, porque en el alma no hay fronteras, y son los pensamientos los que nos atan.

EXPERIENCIA
Indira Martínez y Karen Ruiz son dos de las jóvenes nicaragüenses que participaron: “El dibujo da a relucir nuestros sentimientos, un tigre de colores, porque nosotras sentimos como una furia por dentro, porque hay momentos en que hablan de nicaragüenses y costarricenses por política, sin tomar en cuenta lo que opinamos las personas que vivimos en dichos países”, comenta Indira.

Del otro lado de la puerta se encargó el costarricense Wesley Acuña: “La pieza tiene que ver con todos los males que hay actualmente en la tierra: la envidia, la lujuria, el sexo, la maldad, y cómo a partir de la prueba que eso existe podemos convertirnos en seres de luz, una libración del alma, espiritual”.