• Managua, Nicaragua |
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  • EFE

La actriz colombiana Sofía Vergara es noticia en las últimas semanas por motivos bien diferentes, por su portada en una de las revistas emblemáticas de moda y glamur, Vanity Fair; por ser la protagonista del filme “Hot Pursuit”; porque tendrá su estrella de la fama y por la polémica generada con su exnovio, Nick Loeb, y los dos embriones congelados de la pareja.

Vanity Fair, muestra en su número de mayo en portada a la actriz. Las fotografías fueron elaboradas por la prestigiosa Annie Leibovitz, y en las imágenes se ve a Vergara mostrando parte de su agraciada anatomía con un vestido en color burdeos y luciendo una maravillosa melena rubia.

Un reconocimiento que a sus 42 años le ha venido como una gran inyección de autoestima, aunque no le haga mucha falta, dado que es también, por tercer año consecutivo, la actriz mejor pagada de la televisión estadounidense, con ganancias estimadas de 37 millones de dólares según datos de la revista Forbes, gracias a su papel en la exitosa comedia de la cadena ABC “Modern Family”. Trabajo por el que ha sido nominada en cuatro ocasiones al Globo de Oro.

Además, la barranquillera se estrena estos días como protagonista de un filme en Hollywood. Se trata de la película “Hot Pursuit”, en la que hace el papel de Daniela, viuda de un narcotraficante a la que una agente de policía debe proteger en una delirante huida por el Estado de Texas. Un trabajo que le viene de la mano de la actriz estadounidense Reese Witherspoon, quien la dirige y que también aparece en la cinta. Aunque la colombiana no ha decidido cambiar de medio y ha precisado: “Tras este rodaje seguiré trabajando en “Modern Family”.

POLÉMICOS EMBRIONES

La actriz, por otra parte, mantiene un contencioso judicial con su exnovio, el empresario Nick Loeb, quien le ha interpuesto una demanda en un tribunal de Los Ángeles (California, EE.UU.), para que no destruyan dos embriones congelados de la pareja.

Al parecer los embriones proceden de la fertilización in vitro de dos óvulos de la colombiana, fecundados por los espermatozoides de su antiguo compañero sentimental, ya que ambos querían, a finales del año 2013, un embarazo a través de una gestante de alquiler para poder, de esa forma, tener un hijo.
Según publicaban los medios locales el plan no llegó a termino por la ruptura de la pareja, pero estos embriones permanecen custodiados en una clínica genetista de Berverly Hills, a la espera de la decisión de los dos implicados.

Al parecer la idea era que esos embriones se destruyeran, siempre con el visto bueno de los dos o, en caso del fallecimiento de uno de los miembros de la pareja, pero nada se establecía para una situación, como la que se planteó a finales del pasado año, en la que la pareja rompía sentimentalmente.

Loeb quiere mantener los embriones, aunque no podrá hacer que se implanten porque necesita el permiso expreso de la modelo y actriz. Pero, según recogen varios medios locales estadounidenses, en la demanda el exnovio indica que ese acuerdo firmado no tiene validez, argumentando que faltaban algunas opciones, que no le fueron ofrecidas, en la propuesta que firmó en la mencionada clínica de fecundación in vitro.

Loeb ha indicado, a través de un comunicado y detallándolo en una columna en The New York Times que, “por convicciones morales” no está dispuesto a permitir que los embriones sean destruidos, ya que considera que la vida comienza en el proceso de fecundación y que querría ser padre, porque es uno de sus grandes metas en la vida. Además matiza que no pediría ninguna ayuda económica a la actriz, en el caso de que se implantaran y naciera un bebé.

“Vergara nunca ha sugerido que desea que los embriones sean destruidos”, aseguró a la prensa el abogado de la colombiana, Fred Silberberg. “Ella siempre ha mantenido que se mantendrán congelados, un hecho del que Loeb y su abogado han sido siempre conscientes, a pesar de las declaraciones de ambos en sentido contrario”, precisaba el letrado.