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Al emprender el viaje imaginario que le permitió regresar hasta su infancia, la artista plástica nicaragüense Chylo Bosche logró llegar hasta una finca, en la que se dejaba atrapar por todos los elementos de la naturaleza, para volcar sus recreaciones en hojas para pintar.

Bocetos muy pueriles fueron alertando a su familia sobre la predisposición que la niña tenía para el arte. 

“En el internado del colegio Asunción había un taller de pintura impartido por una religiosa y no dudé en entrar. Tenía como 11 años y en él permanecí hasta los 18. Posteriormente me fui a Estados Unidos y empecé estudiar arte, pero mi papá me puso los pies en la Tierra y me dijo tenés que tener una carrera profesional, porque los artistas pasan muchas dificultades, así que me fui del departamento de artes de la Universidad de Miami para una escuela más pequeña y me gradué como diseñadora”, compartió Bosche.

Exposición

La artista plástica reconoce que antes su pintura era más artesanal y que ha ido evolucionando paso a paso. Ha participado en una treintena de colecciones colectivas y esta noche inaugurará su segunda muestra individual, la primera fue hace 20 años en el Teatro Nacional Rubén Darío, la cual fue ampliamente elogiada por don Pablo Antonio Cuadra.

“Reflexiones al óleo: Amazonía” es el nombre de la muestra que abrirá sus puertas a las 6:30 de la tarde en el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica. En ella presentará 22 piezas, de las cuales 12 son cuadros y 10 esculturas de grandes dimensiones.

"Esta exposición es fruto de una reflexión de dos años sobre la naturaleza. Vivo frente a un bosque que se me metió en las venas, por ello hay venas en algunos de mis cuadros. He meditado y mientras trabajo trato de ver dentro de mí. Este trabajo me sirvió para analizar muchas cosas que se reflejan en los títulos y movimientos de los cuadros", señaló Bosche.

Asimismo, dijo que en un momento se dio cuenta de la belleza del ser humano y enfatizó en que vivimos tan apresurados, que ciertas cualidades innatas del hombre no las cultivamos.

Homenaje

“He trabajado el tema de mujeres y lo retomé en esculturas en las que hay una mezcla de los monigotes que usan los dibujantes y los santos de vestir, porque por muchos años pinté vírgenes para poderlas llevar a una dimensión más realista, conté con la colaboración de Justo Pastor Norori, un escritor graduado de Bellas Artes que fue quien hizo posible estas piezas", comentó. 

Sus esculturas, aseguró, son como mensajeras de reflexión para ver hacia adentro y también las considera un homenaje en toda su extensión a las mujeres fuertes de su vida: “Mi mamá, mis hermanas, Mercedes Gordillo”.

“Me llegó el momento de transformar mi oficio en un diálogo fluido, que viene al rescate de lo natural y de los valores innatos del ser humano, poseídos pero en desuso a causa de las nuevas corrientes del pensamiento”, concluyó la pintora.

22 piezas expondrá la pintora y escultora.

29 de mayo concluirá la muestra que inicia hoy.