•  |
  •  |
  • END

Ahora que las luces del estudio de televisión se apagaron para él, busca brillar con luz propia en el escenario que mejor sabe desenvolverse: la moda.

Apenas inicia el año y el joven diseñador de modas Kelly Molina ya abona el terreno que le garantizará cosechar nuevos éxitos. No tuvo tiempo ni para vivir el duelo que representó su salida de la pantalla chica como titular del programa “Detrás del Espejo”.

Según revela, está concentrado en terminar la colección que marcará su retorno al diseño de modas. “Kellywood” es el nombre bajo el cual decidió poner en el mercado sus creaciones.

Detalla que sus diseños esta vez fueron inspirados en las divas de hollywood, en el glamour, la feminidad y sobretodo, en la clase y la elegancia que distingue a las estrellas hollywoodenses.

“Estoy preparando desde lo más pret a por t hasta lo más avant ga, siendo una colección pret a por t couture por las líneas. Las tendencias de ésta son prendas clásicas que no pasarán nunca de moda y lo más importante de todo es que rescata el lado femenino de la mujer que se ha perdido con el paso de los años”.

El reto de Kelly con esta colección es imponer moda. “No existe un diseñador en Nicaragua que haya puesto de moda una prenda, nos dejamos influenciar por el resto de países… ése es el propósito de todo diseñador”, expresa.

“Kellywood”, adelanta su creador, tendrá muy pocos estampados. Dice que prefirió dejarse seducir por los colores primarios, “cero pasteles”.

En cuanto a texturas revela que trabajará con telas acorde a las condiciones de nuestro país. Cree que es tiempo de dejar de fantasear con telas, que aunque bellas, no están hechas para nuestro clima, ni nuestra cultura. Eso sí, promete bordados y aplicaciones.

Con “Kellywood” el diseñador no aspira a otra cosa que no sea impactar. Por eso se ha tomado el tiempo para crear cada una de las 60 piezas que completarán la colección, es más, sostiene que también se tomará el tiempo necesario para presentarla, pues quiere que sea algo realmente bueno. “Tengo como tres meses de estar (trabajando) en ella (la colección), se grabará hasta una canción en la voz de William Calderón que se llamara ‘Kellywood’ y será parte de su disco ‘El divo’”, detalla tras no resistir la tentación de expresar: “Kellywood va ha pegar”.

Y como está tan seguro de que lo que presentará será bueno, apuesta por la exclusividad de cada una de las piezas de la colección, que espera esté lista para el público en mayo.

Posible regreso a la tele
“La verdad, la televisión me encanta y no niego la posibilidad de regresar” dice, argumentando que ya valoran la realización de una segunda temporada de “Detrás del Espejo”, programa que desde el pasado 24 de diciembre salió de la programación de Canal 11. Pero en este momento Kelly admite estar concentrado en brillar como diseñador “porque es lo mío, lo que me apasiona”.

Entre los tantos proyectos que Kelly tiene marcados para este año suma la posibilidad de crear diseños para caballeros. “A los hombres les llegará la hora de que sean mi inspiración” dice no sin hacer la típica reflexión acerca de lo cerrados que son los caballeros nicas en asuntos de moda.

“En nuestro país no hay hombres muy osados y si los hay, la cultura que tenemos no está lista” dice Kelly revelando su interés en innovar y “quitar las telarañas” de la mente de los hombres que les limita a experimentar con su look.

Un libro sobre moda, viajes, participar en la Semana de la Moda de Costa Rica, así como atender la invitación a Guatemala hecha por el diseñador de ese país Juan Carlos Gordillo, para presentar sus diseños allá son, entre tantos, los asuntos que marcarán el desarrollo profesional de Kelly este 2009.

Manifiesta que tiene abierta las invitaciones a la Semana de la Moda en Ecuador y a la Semana de la Moda en Santander España, “pero la pienso” por la demanda de inversión económica que un viaje de esos representa, dice Kelly.


La TV: una escuela
El paso por la pantalla chica dejó en Kelly Molina no sólo la satisfacción de proyectar su imagen sino grandes lecciones profesionales. “Me dio mucha madurez”, manifiesta.

Cuenta que no vivió el luto de su salida de la tele, pues al siguiente día del último programa viajó a Nueva York, ciudad donde recargó baterías para ponerse a trabajar en su carrera de diseñador.

“La vida me ha dado muchos regalos y el principal es que a la gente le gusta lo que hago” dice sin esconder la melancolía que le embarga el ya no tener el contacto con el público que día a día le acompañaba a través de su desaparecido programa televisivo.