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Tres actividades culturales en una misma noche y en el mismo lugar. Las tres con características diferentes, pero evocan al arte: exposición de pintura con arte cinético, concierto de rock con contenido social y la proyección de una película. Alejandro Mejía y el grupo de rock nacional Cargacerrada, al lado del cineasta Ernesto Salmerón, serán los protagonistas.

La velada despunta con la inauguración de diez cuadros que Alejandro creara con el auténtico arte cinético, formas y cuerpos como en tercera dimensión, matizados con pinceladas geométricas. “Los hago a punta de lapiceros Bic”, señaló enseguida el artista.


Tercera exposición
Ésta es la tercera exposición que Mejía realiza. La primera tuvo lugar en Arte Facto y luego en el Teatro Justo Rufino Garay.

Quizá la faceta de pintor no se la conocías a este talento, pero según el mismo, la ha venido desarrollando desde 1998 mediante una técnica que aprendiera en una escuela en Costa Rica, en la clase de artes plásticas. “Aprendí la técnica del tramado”, recordó.

Para esta ocasión, su arte será colgado en las paredes de la Casa de los Tres Mundos de la ciudad de Granada hoy sábado a partir de las nueve de la noche y por un costo de cuarenta córdobas.

Seguido de la inauguración de las pinturas, Alejandro se une al grupo Cargacerrada, en el cual ostenta el papel de cantautor. Sus líricas de carácter social como El señor Gobierno, La vida cobra cada herida, Metamorfosis, Clasificados caibiles, Síndrome de la Tourette, Traición masiva, por mencionar algunas; en su versión “desconectada”, harán vibrar el lugar y los corazones de quienes han seguido sus pasos en este rol. Mientras Alejandro y Arturo Vaughan en la guitarra líder, Carlos Mendoza, en la guitarra rítmica y Noel Portocarrero, en los menesteres del bajo; se despabilan, se proyectará una especie de documental a cargo del cineasta Ernesto Salmerón, quien pertenece el grupo denominado Ejército de Videasta Latinoamericano, EVIL.

“El material que presentaré es un archivo histórico de la revolución cultural china alrededor de 1960. Es una especie de documental, una propaganda de la revolución china”, explicó claramente Salmerón en el pequeño encuentro que tuve con ambos artistas en Casa de los Mejía.

La cinta es una compilación de material encontrado por el mismo Salmerón, el cual es proyectado mediante un carrete de 16 milímetros en su copia original.

“Ver cine así es una experiencia memorable, te conectará con momentos de tu niñez y juventud… sus colores, el modo en que las imágenes tiemblan y el proyector suena: en ese momento quiero saber lo que piensa la gente al ver a gente del otro lado del mundo haciendo lo mismo que hacemos acá”, relató inspirado.