•  |
  •  |
  • Edición Impresa

La muerte de una madre es siempre un golpe muy duro, sea a la edad que sea, y más aún si es de forma repentina.

Pero a veces el destino puede ser más retorcido y jugar sus cartas de una forma tan inverosímil como llevándose de nuestro lado, con tan solo un día de diferencia, a dos de nuestros seres más queridos. Esto es lo que está viviendo en estos momentos Billie Lourd, la hija de Carrie Fisher y nieta de Debbie Reynolds, quien ha despedido al 2016 de la peor manera posible. Su nombre, poco conocido por el gran público, había empezado a despuntar por sus primeros trabajos como actriz aunque, desgraciadamente, Billie Lourd ha pasado a ocupar los titulares de medio mundo por la fuerte pérdida que acaba de sufrir.

Hija de la eterna princesa Leia y de Bryan Lourd, el agente de talentos más prestigioso de la industria de Hollywood que abandonó a su madre para casarse con otro hombre, esta joven de 24 años quiso seguir los pasos de su madre y de su abuela en el mundo de la interpretación. Lo tenía fácil, aparentemente, ya que conexiones y recomendaciones no le iban a faltar. Pero lo que Billie, cuyo nombre real es Elizabeth Catherine Lourd, se encontró fue una negativa rotunda por parte de sus allegados. Nadie en su familia quería que la niña fuese actriz, e intentaron quitarle la idea de la cabeza por todos los medios posibles. De nada sirvió.

Asistió a clases de interpretación a escondidas, fue a la Universidad de Nueva York y se licenció en Psicología. Y con su título bajo el brazo, tal y como le habían insistido en casa, emprendió el camino hacia la profesión con la que realmente soñaba. Tras castings y pruebas logró el papel protagonista en un musical, aunque su gran oportunidad para darse a conocer vino de la mano de una serie de televisión: Scream Queens.

Su papel en esta ficción de comedia negra, donde comparte pantalla con Jamie Lee Curtis, Emma Roberts y John Stamos, entre otros, la ha convertido en un referente para los miles de jóvenes que siguen sus episodios y que, desde hace más de una semana, llenan sus redes sociales de comentarios de apoyo y mensajes de amor. Billie Lourd pasa por uno de los peores momentos de su vida y toda ayuda es poca. No obstante cuenta además de su familia y sus amigos con la compañía constante de quien, al parecer, es su pareja sentimental, Taylor Lautner. El actor, ídolo adolescente por su papel de hombre lobo en la serie de Crepúsculo, no se separa de la joven ni a sol ni a sombra.

Votante de Hillary Clinton y amante de los animales, Billie Lourd se ha criado bajo las directrices de igualdad de género acorde con el discurso feminista que defendía su madre. Por algo dio vida a Leia, la princesa que no necesitó ser rescatada. Billie siempre ha hablado con orgullo de sus dos referentes, Carrie y Debbie, a pesar de que de pequeña no disfrutaba viendo Star Wars y que lloraba a escondidas en el patio del colegio cada vez que alguien se refería a su ‘Mumby’, como ella llamaba a Carrie. Cualquiera se sentiría incómodo al ser presentado en las entrevistas como “la hija de” y “la nieta de”, pero Billie Lourd nunca ha torcido el gesto al oírlo.

La trayectoria de esta joven es aún de poco recorrido, pero el talento y las ganas no le faltan. Este mismo año estrenará en cines la película Billionaire Boys Club donde vuelve a compartir cartel con Emma Roberts, y tras participar en el episodio VII de Star Wars, repetirá en la piel de la teniente Connix en la siguiente parte de la historia, todavía en fase de producción. Parecía evidente que Billie no podía faltar en la saga que popularizó a su madre, pero lo que muchos no saben es que se presentó al casting sin decir que era hija de Carrie Fisher. Una vez obtuvo el papel, ella misma se delató ante sus compañeros al llamarla delante de todo el mundo “mamá”. Desde luego, un momento único y para recordar.

Y es que ahora que Carrie Fisher y Debbie Reynolds ya no están junto a Billie, lo único a lo que puede aferrarse esta joven es a los recuerdos. “Creí que la fuerza no podía existir”, escribía hace unos días junto a una foto de las tres publicadas en su cuenta de Instagram, ya repleta de por sí de fotos junto a su madre y su abuela. Pero la vida sigue, ahora sin ellas, y a Billie Lourd le queda toda una vida, no para superarlo, sino para aprender a vivir con su recuerdo.