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II Parte
Una niña de once años pidió a sus padres que la llevaran al psiquiatra, porque tenía miedo de “estar volviéndose loca”. Durante el último año se ha despertado varias veces desorientada, dándose cuenta de que está en el sofá del salón o en la cama de su hermana pequeña cuando se despierta, aunque ella está consciente que se acostó en su cama cuando se fue a dormir.

Unos días atrás se despertó en la cama de su tío, se empezó a preocupar mucho y se sintió culpable. Su hermano menor dice haber visto caminando a su hermana, varias veces por las noches, como si fuera un fantasma.

Refiere que no le contestaba cuando la llamaba y que suele volver a su cama después del paseo. La niña tiene miedo de estar mal de la mente porque no recuerda nada de lo sucedido durante la noche.

Usualmente no se conoce la causa del sonambulismo en los niños, pero podría estar relacionado con fatiga, pérdida previa de sueño o ansiedad. En los adultos, la causa podría estar relacionada con un trastorno mental, como reacción a drogas, medicamentos, alcohol y condiciones médicas, tales como convulsiones parciales complejas. En los ancianos, el sonambulismo puede ser un síntoma de síndrome cerebral orgánico o de trastornos en la fase del sueño, REM.

La actividad del sonambulismo puede simplemente consistir en sentarse y parecer despierto aun cuando realmente se está dormido, levantarse, caminar, o realizar actividades más complejas como mover los muebles, ir al baño, vestirse y desvestirse, entre otras actividades similares. Algunas personas incluso pueden conducir vehículos mientras están realmente dormidas.

Estos episodios pueden ser muy breves (unos cuantos segundos o minutos) o pueden durar treinta minutos o más, como vimos en el caso de Kenneth Parks en el artículo anterior. Con el caso de la mujer que enviaba los e-mail dormida, se viene a revolucionar los conocimientos que se tenían, pues ella realizó actos cognitivos complejos no violentos.

Mitos
Hay ideas erradas, pero muy comunes en la población, dicen que no se puede despertar a un sonámbulo porque puede volverse “loco”. No es peligroso despertar a una persona que camina dormida, es normal que al despertarla se encuentre confundida o desorientada durante un tiempo después de despertarse.

Otra idea equivocada es que el sonámbulo no puede lastimarse cuando camina dormido. En realidad, las lesiones debido a
un tropezón o la pérdida de equilibrio son comunes en los sonámbulos.

El sonambulismo puede ocurrir a cualquier edad, pero es más frecuente en los niños entre seis a 12 años. Puede presentarse en niños más pequeños, en adultos o personas mayores y parece darse en familias.

Síntomas:
T Los ojos abiertos durante el sueño.

T Mostrar expresión facial ausente.

T Erguirse y parecer despierto durante el sueño.

T Caminar mientras duerme.

T Realizar otras actividades de cualquier clase, mientras duerme.

T No recordar el episodio cuando se despierta.

T Mostrar confusión y desorientación cuando se despierta.

T Hablar dormido de forma incomprensible y sin un propósito.

Generalmente las personas que sufren de sonambulismo no requieren exámenes médicos especiales, pero esta condición debe ser discutida con su médico; si el sonambulismo es frecuente o persistente, si está acompañado de otros síntomas, si incluye actividades potencialmente peligrosas (como conducir un vehículo, si implica problemas de tipo sexual, si ha presentado ya actos violentos).

¿Qué hacer con un sonámbulo?

A menudo la mejor manera de ayudarlos es dirigirlos directamente a sus camas. Sin embargo, la persona puede continuar levantándose hasta que no haya cumplido la tarea que disparó el episodio. Por ejemplo, si está limpiando la cocina y lavando los trastos, actividades bastante comunes en los sonámbulos, se le puede ayudar en la tarea y decirle a la persona “hemos limpiado y ordenado la cocina, nuestra tarea ha terminado. Puede ayudarlo a sentir que la tarea que se había propuesto ha sido “terminada”, esto ayudaría a que regrese a su cama.

Los sonámbulos son muy sugestionables. Todo lo que ven y escuchan puede activar su comportamiento. A menudo, algo dicho por una persona o incluso en un programa de televisión hará que el sonámbulo quiera participar en las actividades mencionadas, siempre que sea una a la que esté acostumbrado oír, hablar o hacer. Si el sonámbulo también habla, puede ser útil preguntarle qué está tratando de hacer. La forma cómo responda variará de una persona a otra.

Los sonámbulos no son conscientes de su entorno, aunque es difícil que un sonámbulo revele información a quien no se lo diría estando despierto.

Los sonámbulos pueden exhibir comportamientos que se consideran vergonzosos, como orinar en lugares públicos, tratar de comer alimentos invisibles, limpiar muebles invisibles, intentar bañarse, masturbarse o tener relaciones sexuales, o actos muy graves y violentos como la piromanía o el homicidio.

Sexosomnio o Sleep Sex:

Podría decirse que el sexosomnio es una vertiente de sonambulismo. Lo que ocurre es que, incluye conductas de tipo sexual.

En cuanto a qué tipo de conductas pueden ser éstas, podemos decir que cualquiera que el individuo sea capaz de realizar en su vida consciente. Esto es, desde conductas masturbatorias, hasta conductas sexuales complejas, incluyendo el coito.

Muy probablemente, en el sexosomnio también participen otros aspectos y motivos inconscientes. Por lo que una persona que padece sexosomnio, durante el sueño, podría realizar o ejecutar conductas sexuales que no se atrevería llevar a cabo cuando esté despierto.

Cuando la persona sexsomne despierta, no recuerda lo que hizo mientras dormía. Por ello, muchas veces nunca llegan a saber que padecen de sexosomnio. En otras ocasiones debido al impacto que tiene su conducta sexual en el entorno, la persona lo descubre, con mucha sorpresa y vergüenza. Algunos especialistas piensan que es un padecimiento diferente al sonambulismo y lo consideran como un desorden de la fase del sueño, MOR.

El 17 de Octubre de 2004, la BBC publicó un caso de sexosomnio muy discutido en Australia. El doctor Buchanan narró a la Asociación del Sueño Australiana como uno de sus pacientes, una respetable mujer de mediana edad, con una pareja estable, dejaba la cama en ataques de sonambulismo y tenía relaciones sexuales con extraños. La mujer estaba completamente inconsciente de su doble vida hasta que su pareja empezó a sospechar y la encontró in fraganti.

Él sabía que su mujer sufría cierto sonambulismo y había videncia circunstancial, incluyendo la extraña presencia de condones en la cama.

La sexualidad en estado de sueño está siendo cada vez más reconocida como una patología muy devastadora.