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Desde el Metropolitan Opera (Met) en Nueva York, hasta la sala mayor Pilar Aguirre de la Cinemateca Nacional, fue transmitida la obra "Romeo y Julieta", donde nicaragüenses se deleitaron de tres horas de “sensualidad al rojo vivo y el lirismo apasionado”, como cataloga el New York Times a esta obra dirigida por Bartlett Sher.

Dicho encuentro dio a los espectadores la oportunidad de apreciar el encanto de la ópera consumado en la obra de Shakespeare, en las voces de grandes actores y músicos como Victor Grigolo y Diana Damrau, quienes dan vida a Romeo y Julieta.

En una sala que vibró con la sensualidad, trajes extravagantes, pero sobre todo con la entrega vocal de los artistas, se encontraba abaratada de estudiantes de música, invitados especiales y organizadores que disfrutaron minuto a minuto la puesta en escena y donde se pudo notar el encanto y apreciación del trabajo de Grigolo y Damrau.

A eso de las 12:00 del mediodía la obra comenzó a ser proyectada con las palabras inaugurales de representantes de la Cinemateca Nacional, embajador de México, representante del Auditorio Nacional de México, Fundación Incanto y la empresa de telefonía Claro quienes hicieron posible la actividad que también fue transmitida de manera simultánea en 70 países del mundo.

Extensión cultural

Para el embajador de México en Nicaragua, Miguel Díaz Reynoso este esfuerzo representa “un viejo sueño” al traer la señal directa desde Nueva York de la ópera en vivo "Romeo y Julieta".

“Es un ejercicio muy importante que el Metropolitan Opera (Met), le ha abierto al mundo para que la ópera en vivo sea disfrutada por grandes públicos con el propósito de democratizar la cultura”, expresó Díaz.

Asimismo indicó que la transmisión no llegó en directo desde el Met sino que desde el Auditorio Nacional de México quien ofreció transmitir y compartir su señal con Nicaragua.

Según el embajador la temporada del Met comenzó hace unos meses, pero en Nicaragua serán transmitidas seis obras en vivo porque “nos importa mucho que esto sea una extensión cultural de México para colaborar con la ampliación del espectro cultural en Nicaragua y que mejor que sea con la ópera”, agregó Díaz.

“Son tiempos de puentes, son tiempos de hermandad, tiempos de reencuentros y México con esto rectifica su vocación de abrir todos los puentes que se quieran. Son los puentes los que nos abren el camino para el crecimiento, no los muros”, finalizó el funcionario Díaz.