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Entre la memoria poética que transforma los recuerdos para bien o para mal, los homenajes a personajes icónicos y la evocación de los filósofos presocráticos nace el poemario “Huésped de tu sombra”, del escritor y sacerdote nicaragüense Berman Bans.

Antes de este poemario en 2011 vio la luz "Bitácora de un naufragio", un libro que se gestó en su forma original entre 1995 y 2002, permaneció inédito casi 10 años hasta que su autor participó en la convocatoria del Centro Nicaragüense de Escritores y su obra resultó electa entre las ganadoras para ser publicadas.

“Con la poesía he tenido una experiencia muy curiosa. Empecé a escribir poemas a los 14 años y pasé escribiendo toda mi adolescencia hasta llegar a los 22 años, cuando fui encontrando la estructura de lo que sería la bitácora. Luego tuve un bloqueo con la poesía, inicié una búsqueda espiritual, viví mi segunda conversión y comencé a practicar el cristianismo católico, que me llevó a comprometerme con  mi parroquia y finalmente entré a la orden religiosa de los hermanos menores capuchinos y al concentrarme dejé de escribir, no porque me lo pidieran sino que fue una decisión muy personal”, compartió Bans.

Sin embargo, en 2006, cuando estudiaba Humanidades y Filosofía, en la Universidad de Costa Rica, coincidió con compañeros que amaban la literatura y el lenguaje literario, con ellos formó un grupo de estudio donde analizaban el estructuralismo francés y el formalismo ruso, lo que lo llevó a redescubrir el fenómeno poético como un aspecto misterioso y sin darse cuenta empezó a escribir.

Secciones

En ese reencuentro hizo ensayos poéticos y filosóficos, experimentó con la narrativa y escribió el libro de cuentos  publicado en 2013 bajo el título “La fuga”.

Fue hasta 2008 que los versos retornaron a su pluma y los siguió desarrollando hasta que siendo formador de novicios en Honduras, en un convento silente, como fruto de sus propias experiencias de la memoria poética le dio forma al libro que presentará hoy en la embajada de México a las 6 de la tarde. 

“Como es un ejercicio poético de la memoria, el libro es un homenaje a los filósofos presocráticos que buscaban el origen del alma humana en cada uno de los elementos de la naturaleza. El libro juega con esa idea simbólica y cada sección contiene un epígrafe a un poeta que para mí representa cada uno de los elementos. En el Agua el epígrafe es a Harold Hart Crane  que amaba mucho la cultura precolombina, foránea a la angloamericana a la que pertenecía. Los temas son todos los que el agua podría significar para la mente poética. Desde el agua amniótica, los significados de la lluvia, entre otros”, señaló.

En cuanto a la sección Tierra, señaló que aparece como arconte el filósofo francés Siorán y el poeta sueco Tomas Tranströmer, poetas que considera se asombran con el milagro de ser tierra y la sección juega con la transitoriedad de saber que “somos polvos celebratorios”.

“Las cuatro secciones son una búsqueda de la capacidad para asombrarnos e intentan proponer la esencia de la vida contemplativa, de la filosofía y del fenómeno poético”, explicó Bans.

Fuego y aire

El poeta chileno Gonzalo Rojas aparece en el epígrafe de la tercera parte que es el fuego, porque Bans considera que el fuego es parte del ser cotidiano y considera innumerables las cosas que puede alumbrar en perspectiva, también habla de las utopías que caen y se queman.

En el acápite del aire está influenciado por la literatura sapiencial de la Biblia, sobre todo por el Qohelet y el Eclesiástico, con la imagen hermosa  que propone que todo el ser humano es un querer atrapar el viento, verso escrito hace 2,400 años y que conserva su poder poético.

Finalmente, el escritor adujo que hay en el libro un homenaje a músicos del rock y pop icónicos de su generación. La obra será presentada por su editor, el escritor Víctor Ruiz y Oscar Estrada, escritor hondureño.