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“Existe la percepción de que los actores quieren ser el centro de atención y, en algunos casos, es cierto, pero siento que lo que realmente te lleva a convertirte en actor es el instinto de desaparecer, de convertirte en otra persona de no ser tú mismo”.

Lo dice Ryan Gosling, el chico de moda en Hollywood, “un tipo con suerte”, en lo profesional y lo personal,  y un hombre discreto, que es la nueva gran estrella en la meca del cine y que se encuentra en el que, hasta el momento, es el año más importante de su carrera.

Candidato al Óscar después de haber logrado el Globo de Oro por su papel en la película de la temporada, el musical ‘La La Land’,  este puede ser un punto de inflexión en su carrera y 2017 puede ser el año que consolide su paso, de chico guapo y héroe romántico, a actor de referencia.

Pero no solo por su papel en la película más nominada a los premios Óscar de la temporada, sino también  por su participación en la esperada secuela de la célebre ‘Blade Runner’, junto a Harrison Ford.

Gosling trabajará también de nuevo con Damien Chazelle, el director de ‘La La Land’, para llevar a la gran pantalla la vida del astronauta estadounidense Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la Luna, con la cinta ‘First Man’.

Sus inicios

Ryan Gosling saltó al estrellato en 2004 gracias a ‘The Notebook’, la exitosa película romántica que protagonizó junto a Rachel McAdams, pero su camino al éxito había empezado mucho antes, cuando en 1993, con apenas 12 años, se presentó en Montreal a una audición para entrar a formar parte del ‘Mickey Mouse Club’ de Disney Channel.

Se trasladó de Canadá a Orlando (Florida) para formar parte de un elenco en el que también estuvieron estrellas como Christina Aguilera, Britney Spears y Justin Timberlake, una fábrica de astros adolescentes, desde la que dio el salto a la ficción televisiva a mediados de los años 90 y más tarde al cine independiente.

En 2001 participó en ‘The Believer’ interpretando a un joven judío neonazi por el que recibió buenas críticas y pasó por el Festival de Sundance, donde pudo empezar a romper con el estigma de chico Disney y comenzar una carrera cinematográfica en Estados Unidos.

Hijo de una secretaria y un vendedor de una fábrica de papel, Gosling nació en London (Ontario) en 1980, aunque creció en Cornwall, educado en un entorno mormón, que hacía que la religión fuera “parte de todo” según el propio actor, quien tras el divorcio de sus padres se crió con su madre y su hermana mayor.

En una entrevista con ‘The Daily Telegrah’, el canadiense reconocía: “me siento atraído por películas con personajes femeninos fuertes, ya que existen personajes femeninos fuertes en mi vida”.

Pero si ahora hay una mujer importante en la vida del actor esa es Eva Mendes, a la que está unido sentimentalmente desde 2011 y con la que tiene dos hijas, Esmeralda Amada (nacida en 2014) y Amada Lee (nacida en 2016).

Gosling y Mendes se conocieron en el rodaje de ‘The place beyond the pines’ y, desde entonces, forman una de las parejas más sólidas de Hollywood y también de las más discretas, aunque al recibir el Globo de Oro al mejor actor por ‘La La Land’, el canadiense no dudó en dedicárselo a su pareja.

“Mientras yo estaba rodando mi última película cantando, bailando y tocando el piano, mi pareja cuidaba de nuestra hija mientras estaba embarazada de nuestra segunda niña, y ayudando a su hermano en una batalla contra el cáncer. Si no fuera por ella, ciertamente otra persona estaría aquí”, manifestó el actor en su discurso de agradecimiento.

LA CRÍTICA

Dos años después del éxito de ‘The Notebook’, la crítica se rindió a Gosling por su papel en ‘Half Nelson’ (2006), por el que fue nominado por primera vez al Óscar como mejor actor, confirmando su candidatura a ser uno de los grandes actores de su generación.

Por sus papeles en ‘Lars and the real girl’ (2007), ‘Blue Valentine’ (2010), ‘Crazy, Stupid, Love’ (2011) y ‘The Ides of March’ (2011) fue candidato al Globo de Oro, premios en los que marcó un hito al conseguir la doble nominación a mejor actor de drama y mejor actor de comedia o musical en 2011, año en el que también participó en la película ‘Drive’.

“Intento no hacer muchas películas, me canso de mí mismo, así que puedo imaginar cómo se siente todo el mundo”, decía Gosling en 2010, y lo cierto es que la suya es una filmografía selecta que le ha consolidado como una de las grandes estrellas de Hollywood.

Después de ‘Gangster Squad’, ‘The place beyond the pines’ y ‘Only God forgives’ se estrenó como director con la cinta ‘Lost River’ (2014), un drama con el que pasó por la Sección Oficial del Festival de Cannes.

‘The big shot’, filme sobre la crisis financiera en la que comparte protagonismo con Brad Pitt, y ‘The nice guys’ fueron sus últimas películas antes del éxito arrollador de  ‘La La Land’.