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Los Guardianes del Istmo, un grupo de justicieros a sueldo bajo el mando de Ran Runnels,  en su primera operación dejaron “colgados de sus respectivas horcas, treinta y siete cadáveres que se balanceaban a impulsos de la brisa matutina. Algunos eran chacales de los barrios bajos. Otros los más feroces asesinos del Camino de Cruces”. 

Pero ese no fue el único trabajo que hicieron para poder limpiar el Camino de Cruces de toda suerte de malhechores, que sobre todo interceptaban el oro que por ahí pasaba, acto que le valió a Runnels la admiración y el respeto de las autoridades y de la población en general.

Los hechos corresponden al cuento “El pistolero de Panamá”, el que da nombre al libro ganador del Premio Fernando Silva 2017 y cuyo autor es el doctor Jorge Eduardo Arellano, quien concursó con el seudónimo Robinson, rescató al personaje histórico de Randolph Runnels y lo llevó a esta narración, en la que lo presenta detalladamente por medio de la prosopografía y conduce al lector por las principales acciones del héroe del Camino de Cruces que terminó sus días en Nicaragua. 

El jurado calificador —integrado por los narradores Carlos Alemán Ocampo, Erick Aguirre e Iván Uriarte— declaró que otorgó el premio a dicha colección “por hacer evidente la prosa de un narrador en plena posesión de su oficio, y por abordar una temática al mismo tiempo histórica y novedosa, que además recurre a los elementos caracterizadores del wéstern, hábilmente aplicados a nuestra realidad nacional y regional”.

Méritos 

El escritor Iván Uriarte señaló que hubo una magnífica recepción de la convocatoria por parte de los escritores dedicados a la narrativa y que advirtieron de que hay mucho interés por el desarrollo del cuento.

“Vimos con el concurso que hay un vivero de narradores en Nicaragua, aunque se impuso la experiencia como escritor del acucioso Jorge Eduardo Arellano, que siempre ha tenido vocación de narrador, aunque no hay que olvidar que es uno de los grandes críticos de la novela nicaragüense,  es un estudiosos y productor de textos literarios”, apuntó.

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En cuanto a los méritos de “El pistolero de Panamá”, destacó que fue escrito con mucha pericia y agilidad, y asegura que la mayoría de relatos del libro son de carácter histórico.

Asimismo, Uriarte adelantó que hay 4 menciones especiales que serán publicadas junto a la obra premiada, algo que permitirá a los lectores reconocer por qué el libro ganó. Además aseguró que los tres miembros del jurado le propusieron al arquitecto Luis Morales Alonso hacer un seminario taller sobre el cuento, el cual van a impartir una vez por semana con asignaciones. 

“Me parece que hay interés por el cuento y no debemos descuidar ese aspectos, sino más bien estimularlo”, confió Uriarte.

El ganador

El doctor Arellano se mostró contento por haber obtenido este reconocimiento, dotado de 3,000 dólares, y compartió que “El pistolero de Panamá” es un libro que desde el punto de vista técnico logra integrar el wéstern en una narración a nivel serio, algo que asegura no se había hecho en Nicaragua, y refirió que los otros cuentos son con trasfondos históricos y modernos, además de que  trascriben la oralidad nicaragüense.

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“Uno de los cuentos se llama ‘Dos nicas en la feria mundial de Sevilla’ y en él se universaliza el habla y la idiosincrasia de los nicas. También hay elogio a la mujer en ‘Toña digna’, con un reconocimiento a la mujer, esposa y compañera con sentido picaresco, es un reclamo sexual de una mujer a su marido de por qué anda en otra compañía, él le dice que debe comprender las necesidades de la carne, y ella le pregunta que si acaso su órgano  sexual es gallopinto”, comentó el doctor Arellano.

Este es su quinto libro de cuentos, los demás son "Historias nicaragüenses" (1974), "Junto a Sandino" (1982), "Silva de breve ficción" (2009) y "De la guerra contra los filibusteros". 

Cabe resaltar que en Guatemala, en 1970, recibió un premio universitario a nivel latinoamericano por su cuento "El bandolero". Además de que es autor de dos novelas cortas: "Timbucos y Calandracas" (1982), el cual lleva cuatro ediciones, y "El libro del buen amorcito" (1984), con tres ediciones.

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