•  |
  •  |
  • Edición Impresa

De Garfield se sabe todo. Es un gato. Su carácter lo describiría como perezoso, cínico e irónico. Su plato favorito es la lasaña. El personaje debutó en un cómic en 1978 y, desde entonces, conquistó la televisión, el cine y la literatura. Se sabe todo. O, más bien, casi todo. La única duda en torno a su apariencia es su sexo. ¿Macho o hembra?

Su propio creador, Jim Davies, fue el encargado de sembrar la inquietud y de, a posteriori, causar acaloradas discusiones en el mundo internauta. En una entrevista, en 2014, señaló: “Garfield es muy universal. No es ni hombre ni mujer, no tiene raza ni nacionalidad, y tampoco es viejo ni joven”.

El debate, de tan encendido, se trasladó a su entrada de Wikipedia. Durante años, la publicación sobre Garfield sufrió variaciones en su sexo. De masculino a femenino, a masculino otra vez para terminar en una versión “sin género”. La semana pasada, tras una guerra de edición y vacilaciones que se prolongó durante 60 horas, Wikipedia decidió bloquear la página del felino hasta fines de marzo.

El género de Garfield cambió 20 veces durante los dos días y medio, durante los cuales su religión fue brevemente catalogada como musulmana por alguna razón, antes de que un administrador se viera obligado a intervenir. Un usuario de Wikipedia, a su vez, propuso un compromiso: “Para proporcionar a ambos géneros, cada uno apropiadamente referenciado: ‘Hombre y/o ninguno’. La propuesta no logró adhesión.

La discusión se derramó hacia las más variadas profundidades de internet. En Heat Street, una revista sensacionalista, uno de sus redactores culpó a los “marxistas culturales” por convertir a uno de los personajes más emblemáticos de la cultura pop en “una abominación carente de género”.

Para zanjar la polémica de una vez, The Washington Post se puso en contacto con el creador para preguntarle por el sexo de su personaje. La respuesta fue contundente: “Garfield es un hombre y tiene una novia, Arlene”.