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Desde que Leonardo DiCaprio y Gisele Bündchen rompieron en el 2004, el intérprete de El Renacido ha llevado sus amoríos en la sombra; no posó ante los flashes junto a Bar Rafaeli ni una vez, su siguiente relación. Ahora, el actor de 42 años pasea su amor por las calles de Los Ángeles (y a plena luz) con una modelo de 25. Ninguno de los dos ha hablado en público sobre su noviazgo; pero sí lo hizo la abuela de la top, Lona, quien confirmó la relación, y dijo que el amor surgió después de la amistad.

Nina Agdal –o Ninze, como la llamaban de niña– nació en Dinamarca el 26 de marzo de 1992. Cuando era adolescente quería ser dentista, pero en vez de examinar molares dejó el hygge danés para convertirse en top-model en la Gran Manzana.

No fue un camino de rosas: hizo las maletas con 18 años y se fue a Estados Unidos con 40 dólares en la cartera y sin dominar el inglés. Llegó con lo puesto y con la dirección de una agencia de modelos; su carrera que empezó entre lágrimas en el aeropuerto mientras intentaba comunicarse, sin mucho éxito, con un taxista.

SU CARRERA

Esta rubia lo tiene todo: 176 centímetros de altura, unas medidas de escándalo –82-60-90– y una sonrisa como seña de identidad. Además de ser un ángel nórdico de Victoria’s Secret, posó con el mínimo de lencería posible para la revista Esquire. Pero fue la portada que protagonizó para el número de baño de Sports Illustrated del 2012 lo que la puso en el punto de mira, poco después de ser nombrada Rookie of the year (o, lo que es lo mismo, novata del año).

Como modelo, ha protagonizado editoriales de moda para las revistas LOVE o CR Fashion Book, ha aparecido en campañas para Massimo Dutti y Michael Kors, ha trabajado para Naf Naf o Macy’s y fue portada de Elle. Y Pronovias también se ha fijado en ella y la ha fichado para una sesión de fotos para la revista ¡Hola!, en Nueva York con los diseños más espectaculares de la colección Atelier para el próximo otoño-invierno.

Es deportista desde pequeña, algo que le inculcaron sus padres. Ha hecho futbol, tenis, baile, voleibol, handball, yoga y boxeo. Eso sí, odia salir a correr. En los primeros años de profesión desarrolló una obsesión por tener un cuerpo 10 y practicó deporte hasta llegar al extremo, sin darse ni un minuto de descanso. Ahora, sigue entrenando, pero de forma algo más moderada. Lleva un estilo de vida saludable, aunque los carbohidratos son su perdición y no sabría decir si su comida favorita es pizza o hamburguesa.

Alegre, tímida y energética. Se rodea de personas que saben reírse de sí mismas y no se toman la vida muy enserio.

Es de disfrutar del sol y estar con amigos. Su clave para ser feliz consiste en probar algo nuevo cada día: un entrenamiento, un restaurante o pasear por una calle de Nueva York que nunca haya pisado. No lee libros, prefiere ojear revistas, y le gusta el cine.

Ha probado suerte en televisión con un papel en la comedia Entourage y con uno de los anuncios más hot del Super Bowl. La película de su vida sería con Kristen Wiig y su amor platónico siempre ha sido el actor de Re-belde sin causa, James Dean.

Es viajera itinerante y le gusta el equilibrio entre Miami y Nueva York –en un lugar está inspirada y ocupada; en el otro, es feliz– aunque la ciudad que nunca duerme es donde se siente realmente en casa. Tuvo problemas para encontrar a su media naranja, incluso se abrió una cuenta en Tinder (una app para ligar). La única relación que se le conoce antes de su romance con el actor es con el cantante británico Maz George, del grupo The Wanted. ¿Será Nina Agdal la conquista definitiva de DiCaprio?