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Abro las puertas de mi alma al amor, la amistad y a la solidaridad.

Busco siempre en mi YO interior todo aquello que aporte la paz en el mundo.

Contribuir con mis acciones y mi trabajo a lograr un mundo mejor.

Doy todo de mí a mi familia, amigos y a mi patria que tanto amo.

Encontrar felicidad en las cosas simples de cada día.

Fortaleza para trabajar en la lucha por la paz, la libertad y la justicia en el mundo.

Gracias a Dios por darme la familia que tengo.

Hago murallas para defender la unidad familiar y nacional.

Igualdad de derechos.

Juicio y serenidad para opinar. 

Kilos de cariño y amistad verdadera tan necesaria en estos tiempos.

Luciérnagas quiero para mis sueños.

Mientras haya vida, que estemos juntos.

Nuestros sueños e ideales que nos acompañen siempre.

Oigamos la voz que sale de nuestros corazones, es la que nos guía en el sendero de la vida. 

Podríamos en nuestros sueños viajar por la galaxia, conociendo a Andrómeda.

Que lleguemos al infinito y regresemos a contarles a nuestros nietos.

Robemos tiempo al tiempo. 

Saltemos a la imaginación y busquemos el Vellocino de Oro.

Tendremos el tiempo para ir y regresar del cosmos con las manos llenas de verdad.

Una magia llena de luces y asombros.

Vamos, vamos, arréglate bien mío, acompáñame.

“We will rock you”, como cantan mis nietos.

Xilófonos de sutiles arpegios inunden nuestros oídos tanto despiertos como dormidos.

Ya me falta poco para terminar.

Z Zapatero a tus zapatos, es lo que me dijo mi nieto que pusiera. ¡Zas! ¡Terminé!