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El compositor nicaragüense Adán Torres, quien radica en Baldwin Park, Estados Unidos, y compuso Almohada, el éxito musical inmortalizado por José José, ha seguido escribiendo canciones. Dedicó 34 años de su vida a trabajar en la planta de leche de la cadena de supermercados Vons, de donde se jubiló recientemente.

En esta entrevista recuerda que una vez grabada Almohada firmó un contrato por 50 años con la compañía disquera Areola, que le pagó 9 mil dólares en los años 80. Desde entonces recibe un cheque trimestral que varía en dependencia de las ventas de discos. Pertenece a la asociación BMI, que rastrea las veces que Almohada se escucha en cualquier radio o se canta en algún programa de televisión en el mundo y le dan regalías por cada una de ellas.Adán Torres con José José

En esta entrevista cuenta que para escribir Almohada se inspiró en su esposa y en Hope Portocarrero y cómo hizo para que la composición llegara hasta José José. 

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Torres nació en Managua y se formó en el Colegio Bautista, donde inició su carrera musical gracias a que junto con  Ricardo Palma cantó en un festival estudiantil en el que fueron aplaudidos y les sugirieron que formaran un grupo. En esa época todas las bandas nicas adoptaban nombres en inglés.

Así, motivados por sus compañeros de clases, fundaron Los Rockets, grupo que recuerda fue muy querido por la afición de aquella época. Después de viajar por todo el país con el grupo, decidió salirse porque confiesa que a pesar de que es bohemio no toma ni fuma y al ver que había mucho de esto entre sus compañeros optó por abandonarlos.

¿Cómo empezó a componer canciones?

Conocí a Erwin Krüger y me encantaron unas canciones inéditas. Él era casado con una de mis primas, y me dijo que si yo tocaba guitarra era un compositor en potencia. Al salir de Los Rockets sentí un vacío muy grande, por eso tomé mi guitarra y compuse mi primera canción que se llamó El Oriental. Después compuse Managua, una pieza que mostraba mis añoranzas después del terremoto de 1972. No concibo que no hayan devuelto a los dueños sus terrenos, que no hayan recuperado a Managua porque se pueden hacer casas de madera antisísmicas para que vuelva a ser la Managua de antes. Las avenidas ahí están, todo está ahí. Esa Managua linda no puede salir de la mente de los que la conocimos.

¿Cuándo migró a Estados Unidos?

Vine a estudiar una carrera pero me encontré con que todo era en inglés y no sabía nada en ese entonces, incluso me regresé a Nicaragua en 1975, volví en 1979 y seguía sin saber nada de inglés.

¿Fue en su exilio que escribió Almohada?

Definitivamente sí. Recuerdo que Marina, mi esposa, me vino a visitar con la niña, estaba hospedado con mi hermano. La noche que se fue la fuimos a dejar al aeropuerto y al día siguiente yo desperté abrazando la almohada y creía que era ella, fue así que escribí la primera parte de la canción y el estribillo. La segunda parte no la pude hacer. No la hallé.

¿Cuánto tiempo pasó para que surgiera el resto de la canción?

Regresé en julio del 75 a Nicaragua y en 1977 doña Hope Portocarrero hacía unas verbenas porque estaba construyendo el Hospital del Niño y estaba recogiendo dinero para hacerlo.

Le dije a Marina, en agosto de 1977,  que íbamos a ir a la verbena para ayudar a recoger fondos. Nos vestimos y nos fuimos. Doña Hope no llegaba a las verbenas porque  tenía gente que hacía la actividad, pero esa noche sí asistió y fue una algarabía por su presencia. No olvido que doña Hope subió a la tarima para agradecer a la gente que llegó, porque era una causa justa y noble. Cuando la vi ahí a ella me acordé que yo jalé un tiempo a escondidas con Marina, porque su papá no me quería, entonces me paraba en la esquina de su casa y así la miraba. Así que viendo a doña Hope, me inspiré y le dije a Marina: ya tengo la segunda parte de la canción, vámonos rápido.

Esto fue dos años después de haber hecho la primera parte y el estribillo y debo decir que Marina tiene un gran parecido con doña Hope, por eso se me vino esa imagen, así que me fui a la casa, agarré la guitarra, puse los versos y las palabras correctas y se la canté a Marina y le encantó.

¿Qué lo motivó a inscribirse en el festival OTI?

Mi suegro y amigos me decían que entrara con Almohada, pero yo les decía que no estaba completa. Sin embargo, cuando ya había encontrado la segunda parte les hice caso. Por esos días, en México, José José había cantado “El triste”, así que me puse de seudónimo “El triste 7”, porque  yo era boerista y el inning 7 era el de la suerte del Bóer. Nadie conocía el seudónimo, fuimos a dejar la canción y ganó Quincho Barrilete, de 200 canciones quedaron 10 y la mía ganó cuarto o quinto lugar.

Tuve tres satisfacciones en la OTI, realizada en el Teatro Nacional Rubén Darío: cuando dieron el veredicto la gente empezó a gritar que Almohada era la canción ganadora y cuando yo bajé Ricardo Palma me gritó: “Adán, Almohada es tuya”, no sé cómo lo supo y la tercera sorpresa es que llegó un amigo y me dijo: Lupita D’Alessio quiere conocer al compositor de Almohada.

¿Qué pasó con Lupita D’Alessio?

Fui donde  ella y me dijo: señor Torres, es una lástima que su canción no haya quedado en primer lugar, pero conozco a la persona que la puede hacer primer lugar en el mundo. Cuando me dijo eso me asombré y le pregunté quién era esa persona y su respuesta fue que José José, en México.

¿Fue D’Alessio el puente con José José?

En realidad, cuando José José llegó a Nicaragua, Marina me llamó para decirme que él estaba hospedado en el Camino Real, fui a la casa, tomé la guitarra y salí para el hotel. Estando ahí el conserje  me dijo que el cantante ya se había ido de Nicaragua, pero estaba un taxista y me dijo que no era verdad, que él lo había trasladado en su vehículo porque daría un show en El Infinito.

Yo estoy convencido de que el señor pone ángeles en el camino y para mí fue ese taxista que me dijo no se vaya, él ya viene de regreso a cambiarse porque irá al Lobo Jack.

Me fui a sentar y no habían pasado ni diez minutos cuando José José entró. Nos levantamos y nos fuimos donde él. Solo levantó su mano, no me dijo nada, me jaló y me preguntó en qué podía servirme. Le respondí que llevaba una canción para él y me preguntó si la llevaba en cassette y cuando le dije que no, que solo tenía mi guitarra para cantársela lo lamentó porque aseguró que no tenía tiempo.

¿Cómo logró que lo escuchara José José?

En un último intento recuerdo haberle dicho: me dijeron que era para ti. Al escuchar eso me quedó viendo y preguntó quién me lo había dicho. Mi respuesta fue Lupita D’Alessio e inmediatamente me dijo venite. Me llevó al cuarto, ahí él estaba haciendo ejercicios de la garganta y cambiándose de ropa, Marina y yo nos sentamos en las camas  y ahí fue cuando le canté la “Almohada”. Él me detuvo y me dijo esperate que voy a grabarte. El mánager le pasó una grabadora y le dio rec, esperó un ratito y dijo la canción del señor Adán Torres. Se la canté toda y se la llevó. Le pregunté si creía que la iba a grabar y me enseñó dos bolsas llenas de partitura y casetes con canciones que le daban. Después me fui con Marina a bailar al Infinito, regresamos a la una y media de la madrugada y una hermana de Marina nos estaba esperando y nos dijo: adivinen quién llamó, no teníamos ni idea, pero nos sorprendió cuando nos dijo que había sido José José para decir que le encantó la canción y que la iba a grabar.

La grabó en Londres y el arreglo es precioso, Mario Patrón la arregló para el festival OTI en el Rubén Darío y el que la arregló para José José fue un inglés, pero no recuerdo su nombre.

¿Quién le avisó cuando ya estaba grabada?

Nadie. El 17 de julio de 1979 estaba en el aeropuerto, sentado con mis hijas, y alguien vio mi guitarra y preguntó  de quién era, cuando dije que mía, me pidió que les cantara algo porque estábamos tristes queriendo irnos de Nicaragua. Les dije que cantarían mis hijas de 7 y 5 años. Ellas se sabían la Almohada a dos voces.  La gente se volvió loca, las abrazaban y felicitaban. Para mi sorpresa ahí estaba un periodista mexicano que era corresponsal de guerra y me dijo que él tenía esa canción en un Long Play  que había dejado en su cuarto del hotel y que al día siguiente me lo llevaría. Yo me sentí emocionado, pero no lo volví a ver porque esa noche nos montamos en el avión y nos fuimos con dos boletos que me consiguió una muchacha que me conocía, lo que fue como un milagro porque era muy difícil. Marina, las niñas y yo dormimos la primera noche en Miami y solo traíamos 100 dólares, pagué el hotel y al día siguiente salimos a Los Ángeles.

El lunes fuimos con mi hermano al Mercadito de Los Ángeles a buscar el disco y como un año más tarde se lo llevé a José José a los estudios MM y me lo autografió.

Cuando lo escuché por primera vez me parecía un sueño, increíble que estuviera grabada por este gran artista. A mí me vienen regalías de donde se toca Almohada en Japón, Rusia, los países árabes, La India, en las islas del Caribe, Suramérica, en toda Europa, en el mundo entero se canta, así que lo que me dijo Lupita D’Alessio en 1977 se cumplió.

¿Cómo recuerda a José José en aquellos años?

José José le dio cara a México en el mundo, todas sus canciones han sido éxito, él sabía escoger.  Era un hombre humilde, sencillo, con carisma, la sonrisa no solo la tenía en los labios sino en todo el rostro, me dijo que no le interesaba si la canción estaba patentada a mi nombre en Nicaragua porque en cuanto llegara a México la iba a patentar a mi nombre para que nadie me la quitara.

Me parece que no la escuché en el 79 sino que la estoy oyendo por primera vez y le pregunté yo he escuchado 20 grandes de José José  y le dije que  siento que grabó diferente la Almohada y quería saber por qué.

José José dijo que suena diferente porque yo no estaba en el estudio cuando la grabó. También me comentó que cuando grababa canciones de Juan Gabriel, Juan Carlos Calderón u otros compositores ellos le decían qué vuelta debía darle, en cambio Almohada la grabó a como él quiso y por eso le quedó perfecta.