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Con un formato musical totalmente diferente al acostumbrado, Carlos Mejía Godoy estrenó el Ave María Nicaragüense versión música clásica, durante la celebración de los 42 años de la Misa Campesina en el Teatro Nacional Rubén Darío. Esta pieza es la más reciente composición que ha realizado el artista, inspirada por su “Nicaragua, Nicaragüita” y la reconocida obra latinoamericana. 

El Ave María fue interpretado por la soprano Karla Matus, y Raúl Martínez, flautista de la Camerata Bach, realizó el arreglo musical e indicó que este tema versión música clásica representa el lado internacional de Mejía Godoy, “Carlos tiene una faceta medio secreta. Existe un Carlos internacional, culto, que ama la música clásica desde niño”.   

El tema fue presentado en la segunda parte del repertorio de la noche, luego de la interpretación de los cantos de la Misa Campesina Nicaragüense.

De estar frente a la guardia a estar frente al pueblo 

“Hace 42 años estábamos frente a un pelotón de la Guardia Nacional en el Open 3, cuando no se llamaba Ciudad Sandino, y ahora estamos frente al pueblo y esto nos llena de entusiasmo.  Poder revivir aquel parto doloroso, pero maravilloso”, fueron las palabras que Mejía Godoy evocó para recordar la primera vez que se cantó la Misa Campesina, e inició el homenaje a esta obra nicaragüense  con el canto de entrada “El Dios de los pobres”.

Entre fuertes aplausos, baile y algarabía, Carlos Mejía Godoy, Los de Palacagüina, la Camerata Bach y Schola Cantorum Rubén Darío interpretaron los 10 cantos de la Misa Campesina Nicaragüense, cada uno de ellos fue acompañado por una anécdota que provocó risas en el público. Mejía Godoy se levantó de su silla y deleitó al público bailando folclor

Entre ellas, Mejía Godoy contó la historia de Tatareto, un personaje que participaría en la grabación de un canto. “Entonces llamé a Tatareto, que tenía un problema, no podía pronunciar la ‘r’ y le dije que quería que cantara el canto Cómo se derramen las copas”. 

Tatareto viajó de El Viejo a la capital, pero no logró cumplir con el canto y se regresó a su pueblo, “es que no me hallo en Managua”, dijo. 

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“Entonces yo la grabé como si estuviera Tatareto”, contó Mejía. Tiempo después que Tatareto escuchó el canto dijo “pero si yo no me acuerdo haberla grabado” y las risas no se hicieron esperar en el público. 

Otra anécdota que sobresalió en la noche fue la del canto Miskito Lawana, Mejía contó que dicho tema fue grabado en lenguaje miskito, pero que durante una presentación en la Costa Caribe del país, le preguntaron “¿en qué idioma fue grabado?”, pues aseguraron que no se comprendía la pronunciación.

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En cierto momento de la noche, Mejía Godoy se levantó de su silla y deleitó al público bailando folclor. Los aplausos se hicieron escuchar en toda la sala mayor.

“No es chiche decir adiós cuando la alegría es tanta”, y con esta frase Mejía Godoy introdujo el canto de despedida  e inmediatamente inició la segunda del repertorio “el ipegüe de la Misa”, que consistió en la interpretación de temas nicaragüenses como: “Vivirás Monimbó”, “El Cristo de Palacagüina”, “María de los Guardias”, “El Zenzontle”, y “Son tus perjúmenes mujer”.