•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El empoderamiento de la mujer nicaragüense en la sociedad es uno de los lemas de Miss Mundo Nicaragua, y es por ello que Jessica Pozzo se considera una beldad que cumple con las cualidades de una reina con propósito. 

Pozzo es una joven que nació en el bello y hermoso lucero colonial, que en la actualidad se conoce como la capital del marianismo nicaragüense: El Viejo, Chinandega. 

Esta tierra rica en cultura fue testigo del nacimiento de esta joven que, con 19 años de edad, es un ejemplo de mujer emprendedora, luchadora y ejemplar para su barrio, comunidad y municipio, desde los aspectos académicos, hasta sus valores morales y principios como ser humano. 

Jessica, quien se refleja como una persona sobria, se enfoca entre el entretenimiento de actividades como la lectura y otro aspecto que más que entretenerla le llena y suple: compartir y vivir cada momento con sus amigos, pero principalmente con su familia. Agradece a Dios por el tiempo que pasa con ellos. 

Actualmente  trabaja en cumplir un sueño personal, pero que, a la vez, más que un sueño es una meta propuesta. Estudia la carrera de ingeniería industrial, enmarcada en cumplir con sus expectativas y a la vez considera que desde su posición podría ayudar a otros jóvenes creando plataformas que sirvan como un medio de apoyo para ayudarles a alcanzar sus sueños, pues el deseo de superación de cada persona sobra y basta para salir adelante. 

De Miss Mundo Nicaragua, a Jessica Pozzo solo le queda el gran legado de su frase: “Belleza con propósito”, ya que hoy, siendo una candidata, ha podido palpar vivamente las diferentes experiencias que el certamen le ha permitido vivir y compartir con cada uno de los involucrados. 

Lo más importante es que este certamen ha hecho de ella un mejor ser humano, y si bien con una experiencia personal de convivir con alguien con capacidades diferentes, como en este caso lo es su hermano.

La organización de Miss Mundo Nicaragua le ha enseñado a trabajar en pro del bienestar de los grupos minoritarios y, por ende, ella ha optado por trabajar en su proyecto de belleza con propósito con Fundación Los Pipitos, considerando que esta experiencia, más que una escuela, ha sido una fuente de inspiración para seguir trabajando por estos niños.