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Sergio Ramírez Mercado acababa de tomar una ducha a las 7 de la mañana de ayer cuando una llamada en su teléfono celular reflejó el prefijo +34 en la pantalla: “quiere decir que gané, porque si hubiera perdido, no me llaman para decir que perdí”, pensó el escritor de 75 años. 

Quien llamaba era el ministro de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de España, Iñigo Méndez de Vigo, anunciándole que había ganado el Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes 2017, “el máximo reconocimiento a la labor creadora de escritores españoles e hispanoamericanos cuya obra haya contribuido a enriquecer de forma notable el patrimonio literario en lengua española”, según la descripción del galardón. 

 “Es un honor muy grande que el país recibe a través mío”, resaltó Ramírez ayer, dedicando el premio a Nicaragua y a Centroamérica. “Quisiera que el Premio Cervantes sirva para que la literatura nicaragüense y centroamericana sea mejor conocida en el mundo, para ayudar a que los escritores jóvenes talentos sean reconocidos y publicados afuera”, dijo el también impulsor de Centroamérica Cuenta, una iniciativa cultural que en cinco años ha convocado a casi 300 narradores de varios países del mundo.

Seguirá escribiendo

Si la rutina diaria de Sergio Ramírez no se hubiera interrumpido por la llamada de un ministro español, esta hubiera continuado así ayer: “Estaría encerrado en ese espacio con ventanas oscuras, con los teléfonos desconectados y el Internet solo para consultar en línea los diccionarios y la información que necesito para escribir”, cuenta el mismo escritor. 

Para Ramírez, nacido en Masatepe, Masaya (1942), una obra literaria se consigue con horas de trabajo, y él mismo se considera “un artesano que se encierra a escribir”, porque solo a través del trabajo constante es que se puede lograr una obra literaria.

Es así que “este reconocimiento viene a recordarme que no me equivoqué” de profesión, comenta el abogado de formación y exvicepresidente de Nicaragua, quien desde 1996 se dedicó tiempo completo a su trabajo literario. 

Los galardones más importantes de Sergio Ramírez, ganador del Cervantes 2017

Rememoró también cuando a sus 14 años fue publicado su primer cuento. “Allí empezó verdaderamente mi carrera literaria. Yo escribí un cuento sobre la Carreta Nahua y lo mandé a La Prensa, y un domingo apareció con gran despliegue, con unas ilustraciones. Pablo Antonio Cuadra lo había escogido para publicarlo”, contó Ramírez.

Desde entonces ha publicado más de 55 libros, que han sido traducidos a varios idiomas. Entre sus obras figuran “La marca del Zorro” (1989), “Oficios compartidos” (1994), “Charles Atlas también muere” (1994), “Un baile de máscaras” (1995, Premio Laure-Bataillon 1998), “Adiós muchachos” (1999), “Mentiras verdaderas” (2000), “Sara” (2015) y las dos novelas negras protagonizadas por el inspector y exguerillero Dolores Morales.

Ha recibido galardones como el Alfaguara de novela por “Margarita, está linda la mar” (1998), el Dashiell Hammett (1990) por “Castigo divino”, o el Iberoamericano de Letras José Donoso (2011) y el Carlos Fuentes (2014).

“Yo me decanté por la narrativa, fui de los pocos que se fue hacia la narrativa”, explicó Ramírez, para quien un narrador no puede dejar de ser nunca un poeta, “porque la prosa tiene que tener un ritmo, una música, una cadencia igual a la que tiene la poesía”.

Hablará sobre Cervantes y Darío

Desde su creación, el Premio Miguel de Cervantes se entrega el 23 de abril, día del fallecimiento del Manco de Lepanto, en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá, cuna del escritor. 

“Voy a hablar de Darío y de Cervantes, porque los dos son grandes renovadores de la lengua y me gustaría mucho tocar ese tema”, dijo Ramírez sobre el discurso que tendrá que brindar el día de la investidura, cuando el rey de España, Felipe VI, le entregue el galardón. 

Aunque la verdadera felicidad de un escritor es, para Ramírez, que las generaciones nuevas de lectores sigan nutriéndose de sus obras, y que la tumba de Oliverio Castañeda, personaje principal de su novela “Castigo Divino”, siga siendo enflorada cada 2 de noviembre. “Eso hace que leyenda, literatura, realidad y ficción se junten. Eso es fascinante para mí”, concluye el Premio Cervantes 2017.

El fallo fue anunciado en rueda de prensa por el ministro español de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, junto a Eduardo Mendoza, Premio Cervantes 2016, y el director de la Real Academia Española, Darío Villanueva, que presidió el jurado. Considerado el Nobel de Literatura en castellano y dotado con 125,000 euros (147,500 dólares al cambio de ayer), esta edición del premio ha vuelto a cumplir la ley no escrita que reparte el galardón de forma alternativa entre Latinoamérica y España.

Un plus a la literatura centroamericana

Para el escritor nicaragüense Erick Aguirre, el que se haya otorgado este premio a Sergio Ramírez no es ninguna sorpresa. Para Aguirre, Ramírez es el escritor más importante de América Latina después de Mario Vargas Llosa, peruano que ya recibió esta distinción en el año 1994. 

“No me sorprende para nada porque ya se esperaba desde hace un tiempo. No es ninguna sorpresa. Este es el máximo premio que puede recibir un escritor en lengua española y para Centroamérica, y para Nicaragua en especial, es algo que merece mucho orgullo”, comentó Aguirre, quien luego de conocer la noticia escribió un correo a Sergio Ramírez para felicitarlo.  Al escritor nicaragüense José Adiak Montoya tampoco lo sorprendió la noticia. 

“Es un galardón que está más que merecido. No es ninguna sorpresa, pero se celebra como si fuese la más grande de ellas. Viene no solo a reafirmar la calidad universal de la literatura de Sergio, sino también la de la literatura centroamericana”, dijo el joven de 30 años.