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ESTELÍ

Nacido y creado en su natal León, pero con corazón esteliano, la tierra donde sus habitantes le dieron acogida, RR, René Rodríguez, conocido como “El Payaso “Cascarita””, deleita a diario a chicos y grandes con sus ocurrencias y profesionalismo.

Tal es el caso que su fama ha trascendido las fronteras departamentales y hay quienes ya lo han recomendado para que haga sus presentaciones en Honduras y Costa Rica.

Aunque considera su trabajo como difícil, porque en medio de las adversidades debe mostrar una cara alegre y hacer piruetas para hacer reír o dar un rato de sano esparcimiento a sus fan a o quines le contratan sus servicios, “Cascarita”, cuyo nombre artístico ha sido extraído de una anécdota personal, asegura sentirse satisfecho.

Inició su periplo en distintos circos nacionales

Luego de trabajar arduamente durante varios años, por coincidencias del destino, llegó a “El Diamante de Las Segovias”, Estelí, y posteriormente trabajó como integrante del Circo Firuliche, propiedad de Salvador Chávez.

Como parte de su currículo, Rodríguez cuenta que luego de bregar, o “fregar”, por varias ciudades, ingresó al circo “CARACAZ”, de Luis Dávila, conocido como Ciro Pera Loca. Nombre en honor a la capital venezolana, pero para distinguirse lo escribían todo con letra mayúscula y transgrediendo las normas y reglas de la gramática, colocando una “z” en lugar de “s”.

Fue entonces que se pintó la cara y adoptó su nuevo nombre de “Cascarita”, posteriormente continuó de forma paralela sus ensayos como trapecista. Convertido en todo un trapecista y payaso profesional con una vasta experiencia intensificó su periplo como artista por distintas ciudades de Nicaragua.

“Muchas veces con el corazón entristecido” recuerda que debe hacer algo de humor para hacer reír a su público y arrancar con merecido esfuerzo los aplausos, porque la gente no es tonta, advierte, “sabe cuando le dan algo malo y cuando recibe algo bueno”.

“Cascarita” ya tiene una familia establecida en la ciudad de Estelí, y aunque con altibajos económicos por la crisis que golpea principalmente a las familias más empobrecidas y a personas que como René se ganan la vida honradamente, éste siempre sonríe.

Aunque “Cascarita” solo cursó los primeros años de la enseñanza secundaria, cuenta con una excelente ortografía, claridad en sus mensajes al escribirlos y además es preciso y conciso.