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Dwayne “The Rock” Johnson es una de las mayores figuras del cine hoy día. Casi todo lo que toca se convierte en oro, pero el musculoso actor mantiene la humildad de quien empezó con siete dólares en el bolsillo al llegar a Hollywood: “Estoy aquí con mucho trabajo duro y mucha fe”, dijo a Efe. 

Al ser preguntado cómo pasó de ser jugador de futbol americano en la universidad a convertirse en uno de los nombres más célebres de la lucha libre estadounidense (WWE) para, inmediatamente después, transformarse en todo un icono del cine de acción, contestó entre risas: “Sobre todo, con muchas tonterías”. 

“Hay mucho trabajo duro detrás, y también mucha fe, no necesariamente en una religión, sino en saber que cuando estás hundido las cosas van a mejorar. Lógicamente, también mucha suerte”, señaló Johnson, el segundo actor mejor pagado de Hollywood, únicamente por detrás de Mark Wahlberg, según la lista de Forbes.

Nada mal para alguien que a los 14 años fue desahuciado junto a su familia en Honolulu y acabó viviendo en un pequeño motel a las afueras de Nashville (Tennessee), una época en la que fue arrestado varias veces por pequeños robos. 

Tras el reciente y monumental éxito de “Jumanji” (950 millones de dólares en todo el mundo), cinta con la que demostró que puede mezclar acción y humor a partes iguales, es el turno ahora de “Proyecto Rampage”, de estreno este viernes en EE. UU. y España.

“Siempre pienso en lo que creo que el público quiere ver”, reconoció el actor. “Después de ‘Jumanji’, sentí que los espectadores me querrían ver en algo como ‘Proyecto Rampage’, una gran producción con monstruos enormes y mucha destrucción con la que dar comienzo al verano”, explicó. 

“Más adelante lanzaré ‘Skyscraper’, un título más dramático. A la hora de elegir proyectos hay muchas cosas que considerar, pero la principal para mí es la audiencia. Lo importante es siempre plantearme qué es lo que la gente quiere y qué les gusta. Después, pienso si me va a gustar hacer ese papel”, manifestó. Su popularidad es similar hoy día a la de Arnold Schwarzenegger o Sylvester Stallone en la década de 1980, pero Johnson asegura que, aunque esas comparaciones le resultan “muy halagadoras”, siempre quiso dejar una huella única.

“Tuve muy claro desde el principio que quería hacer mi propio camino. No quería ser el siguiente Schwarzenegger o el siguiente Harrison Ford”, comentó el actor, que, en todo caso, querría parecerse a alguien tan polifacético como el actor, guionista y cantante George Burns.

Johnson encarna en “Proyecto Rampage” a Davis Okoye, un primatólogo que mantiene un vínculo especial con George, un gorila de inteligencia extraordinaria que se convierte en una enorme y salvaje criatura cuando se ve expuesto a un gas proveniente de un catastrófico experimento genético.

Esa amenaza se suma a la presencia de un lobo y un cocodrilo que han sufrido la misma mutación y que convierten EE. UU. en el escenario de una enorme batalla mientras el protagonista trata de conseguir el antídoto para revertir la transformación de los animales. 

El director de la película es Brad Peyton, quien ha trabajado con Johnson en dos ocasiones previamente: “Journey 2: The Mysterious Island” y “San Andreas”, cinta de la que se prepara ya una secuela.