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El chef nicaragüense Javier Álvarez ha recalado por primera vez en España con su proyecto culinario “Radicem”, para fusionar en esta ocasión su cocina americana con la europea, tras triunfar en Nicaragua y en Nueva York.

Se trata de uno de los chef más prestigiosos de la capital neoyorquina, pese a su juventud, 26 años, después de trabajar desde 2012 cuando llegó a esa metrópoli con los mejores profesionales de la ciudad y participar en distintos programas de televisión estadounidenses.

Álvarez, chef del restaurante Graffiti de Nueva York, desarrolla estos días su proyecto en España, concretamente en Sahagún, un pueblo de la provincia castellana de León, nominada Capital de la Gastronomía Española en 2018.

El chef aseguró a Efe que viene con el ánimo de promover un “encuentro entre dos mundos”, el europeo, a través de la gastronomía medieval española, y el americano, a través de la nicaragüense y neoyorquina.

Su proyecto lo ha llevado por diversas partes del mundo, sigue la nueva tendencia de restaurantes “pop-up” (itinerantes), con la que fusiona la cocina neoyorquina y la nicaragüense.

En esta ocasión, la fusiona también con la española “medieval” en el restaurante San Facundo La Codorniz de Sahagún, de la mano de la también nicaragüense, Lydia Mejías, chef de este establecimiento hostelero, ubicado en el corazón del Camino de Santiago, en pleno paso de peregrinos.

Ambos buscan, con esta iniciativa, promover a nivel mundial los pequeños productores de su país, así como sus productos locales.

Javier Álvarez sueña con ubicar a su país en el mapa global de la alta cocina, al considerar que tiene todos los ingredientes para desarrollar un turismo gastronómico avanzado y competir en el sector.

Este “encuentro entre dos mundos” comenzó el 28 de mayo y concluyó ayer con una exhibición de “lo mejor de cada continente”. 

En un futuro, cuando la situación política se normalice desarrollarán el mismo proyecto en Nicaragua.