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Kendrick Lamar, Dua Lipa, Gorillaz, Lana del Rey y Artic Monkeys son algunas de las estrellas que actuarán hasta el miércoles próximo en el Festival de la Isla (Sziget) de Budapest, uno de los más internacionales y concurridos de Europa y que este año tiene como lema la “revolución del amor”.

El miércoles, Kendrick Lamar, el rapero estadounidense que este año recibió el premio Pulitzer, y la sueca Lykke Li abrieron la edición 26 del festival, que en los próximos días, hasta el 15 de agosto, verá desfilar a Transglobal Underground y Natasha Atlas, las finlandesas de Varttina y otros centenares de grupos, cantantes y artistas más.

El nombre húngaro del festival, “Sziget”, significa “isla” y alude a que los programas se organizan en la Isla de los Astilleros del tercer distrito de Budapest, en un paraje rodeado por el Danubio y donde también se puede llegar en barco.

En los diferentes escenarios el público podrá asistir a la actuación de varios artistas de diferentes países de habla hispana, como los argentinos El Juntacadáveres y Plaza Francia Orchestra en músicas de mundo, así como los catalanes de Hora de Joglar.

En el escenario Europa se espera la participación de varios grupos españoles, como La Sra. Tomasa, Beluga y Sexy Zebras, así como también en el espacio de teatro donde, además, y entre otros, se podrán ver producciones de grupos cubanos y uno brasileño.

“Love revolution” (la revolución del amor, en inglés) es el lema de esta edición del festival, con el que los organizadores quieren llamar a la convivencia pacífica y la lucha contra los prejuicios y despertar la conciencia ecológica.

“Es la celebración de que sabemos que juntos somos capaces de lograr que la gente pueda vivir sin violencia y miedo, para que dejemos como herencia una Tierra viable y para que los derechos humanos queden intactos, para que desaparezca la exclusión y los prejuicios en todo el planeta”, reza el manifiesto del festival.

El Sziget, que anteriormente ha sido elegido varias veces como el mejor festival por el European Festival Awards, recibió en enero de este año el título a la mejor programación por la edición de 2017.

Conocido por la variedad de programas, que abarcan desde los conciertos hasta el teatro, cine y recitales de música clásica, así como encuentros con escritores, el Sziget también cuenta con una playa que esta vez es más grande que en años anteriores, ya que el caudal del Danubio se ha reducido por el calor.

Tamás Kádár, el principal gestor del evento, aseguró a los periodistas que espera que “el número de visitantes supere este año por primera vez los 500,000”.

“No podemos competir con los festivales más grandes de Europa y Estados Unidos, pero en algo somos los mejores del mundo. No hay otro festival que sea tan internacional”, aseguró.