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Luego de haber lanzado un disco recientemente, el movido #333 (caracterizado por la variedad de géneros), pronto, la cantautora  mexicana Paty Cantú ha vuelto a colocarse entre la lista de las artistas más productivas en el quehacer musical con su nuevo sencillo “Cuenta Pendiente”, tema que realizó en coautoría con el artista español, Alejandro Sanz, a quien ha admirado desde su infancia y que, por tanto, representa un sueño cumplido para ella.

Paty Cantú contó vía telefónica a El Nuevo Diario que está muy contenta con la aceptación que ha tenido el tema entre el público, y afirmó que es “una canción que le pone poesía a la sensualidad, y un poco de sensualidad a la poesía”. La artista nos acerca a través de esta entrevista a su experiencia musical con Sanz y qué significó para ella esta colaboración.

Desde tu infancia has admirado a Alejandro Sanz, ¿qué recuerdo especial guardás sobre ello?

Esta colaboración que hicimos me lleva a mirar hacia atrás, en mi niñez, como cuando llegaba del colegio, me encerraba en mi cuarto, tomaba el cepillo como que era un micrófono y me imaginaba que estaba en el escenario frente al público, ahí, haciendo un dueto con Alejandro Sanz. Me daba suficiente alegría soñarlo, y me parecía imposible que se cumpliera.

Paty Cantú y Alejandro Sanz saldaron una cuenta pendiente, ¿qué expectativas fueron cumplidas?

Muchísimas. De pronto sucede que pasan los años, me dedico a la música, lo conozco, entablamos una bonita amistad y después de un tiempo, se me da la oportunidad de realizar un dueto. Sanz es una gran persona, un increíble amigo y un artista en toda la extensión de la palabra. Considero como una oportunidad real de crecimiento todo el recorrido que me llevó junto a Sanz, desde componer el tema hasta la realización del videoclip.

¿Cómo fue tu contacto con Sanz para realizar la coautoría de este sencillo?

Me acuerdo perfecto que recibí una llamada de Sanz para felicitarme por lo que estaba haciendo, me dijo que le gustaba muchísimo el tema “Valiente”, que le parecía que era una propuesta propia, y yo me sentía muy agradecida por ese reconocimiento profesional y artístico.

Fue un regalo enorme. De ahí empezó a desarrollarse un tema de respeto y de química artística muy natural, y eso nos llevó a compartir escenarios, y luego a componer Cuenta Pendiente.

¿De qué nos habla esta composición?

Es una canción que habla de idealizar de alguna forma el amor o el deseo entre dos personas, cuyo sentimiento mutuo ha permanecido latente sin suceder aún, la realización del encuentro. Le habla a los amores de lejos, a los imposibles, a los indebidos, a los virtuales, a los insaciables. La cuenta pendiente es veámonos ya, y empecemos a querernos. “Cuenta Pendiente” empodera con un estilo sensual y sutil, y también le impregnamos un toque poético.  

Es una canción que fusiona distintos elementos y sonidos para arriesgarse a reinventarse. Es pop por ser melódica y estructurada, pero tiene calle fuera de las líneas de lo común y seguro.

¿Qué hay sobre el videoclip del tema?

El videoclip fue dirigido por Alejandro Pérez y fue filmado en Miami. En él, se ilustra el deseo como una confrontación en una cancha de futbol en la que se coloca a una pareja como contendiente, planteando el amor y deseo como un careo y una conquista de un algo.

Hay un lenguaje de seducción, sin usar la sexualidad de forma vulgar en la lírica. Se revela un empoderamiento real, mostrando a las dos partes con igual poder sobre sus emociones y sus cuerpos.

A través de tu música, ¿seguís en la búsqueda de la igualdad para las mujeres y las comunidades que son minorías?

Sí. Todo mi proyecto de ahora, el #333, del que estoy realizando una gira, promueve por un lado la diversidad a través de los países que voy visitando y los artistas con los que voy colaborando; y la diversificación de géneros (cumbia, baladas, electrónica, urbanas). Pienso que todo eso une fronteras y nos aproxima como seres humanos. 

Además, me tomé el consejo que me dio el maestro Juan Gabriel que como autora yo tenía la responsabilidad de reflejar cuáles eran las luchas que ya habíamos ganado y cuáles eran las que todavía no. Y yo encontré que con la gente que me identifico no son los perfectos, si no quienes lloran, se caen; pero que se levantan y siguen en la lucha.