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  • AFP

Ingenieros de la Nasa inspeccionaban hoy los daños detectados en cuatro escamas externas de un ala del transbordador espacial Atlantis, mientras éste volaba hacia el telescopio espacial Hubble. "Hay cuatro escamas con algunas abolladuras", indicó el director de vuelo, Tony Ceccaci, a reporteros, luego de que los astronautas de la nave fotografiaron el frágil escudo térmico del transbordador en busca de eventuales daños provocados por fragmentos que se desprenden durante el lanzamiento. "Parecen muy menores", expresaron Ceccaci, pero añadió que los expertos de la Nasa lo analizarán para intentar determinar qué tan grave es el daño.

Desde el lanzamiento, la tripulación del Atlantis ha realizado una inspección de 10 horas de las alas, nariz y panza del transbordador, que tiene previsto llegar mañana hasta el Hubble, situado a 560 kilómetros sobre la Tierra. El Atlantis fue lanzado ayer desde el Centro Espacial Kennedy cerca de Cabo Cañaveral, al sudeste de la Florida, para una última misión de reparación y modernización del primer telescopio espacial, que revolucionó la astronomía.

La misión Hubble es más arriesgada que un vuelo hacia la Estación Espacial Internacional, ISS, debido al peligro planteado por un impacto de micrometeorito o de desecho orbital, ya que la nave estará a más distancia de la Tierra. El transbordador debe alcanzar el telescopio mañana, para iniciar inmediatamente las maniobras de acercamiento para capturar el telescopio de 12,5 toneladas. Hubble debe ser capturado y luego colocado en el depósito del transbordador, donde se realizarán los trabajos.  Si la misión es exitosa, Hubble será más potente y funcionará al menos cinco años más, mientras espera la llegada en 2013 de su sucesor, el James Webb Space Telescope, con el que se podrá seguir avanzando en la investigación del universo.