•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La escritora e ilustradora Birte Müller está en Nicaragua desde el pasado 24 de octubre y en el contexto de la exposición “Look! -Ilustración alemana actual”, expresa que en la situación que enfrenta el país es necesario que se promuevan eventos artísticos, puesto que estos “unen en el amor, cuando no se puede hablar ni escuchar o expresarse“.

La exposición, cuenta con las obras de los treinta mejores ilustradores alemanes, se realizó ayer en el auditorio Pablo Antonio Cuadra. La actividad fue organizada por la Iniciativa Cultural Alemana Nicaragüense, con apoyo del Goethe Institut.

Además de presentar su trabajo en la exposición, Müller estará a cargo de un taller de dibujo que se realizará de la mano de Fundación Veintiuno, hoy desde las 9:00 a.m. con los niños de El Rincón de Cuentos de Libros para Niños, en El Crucero, cuyo principal público serán los niños con síndrome de Down. 

No sabíamos qué pasaba (en Nicaragua). A Europa solo llegaban rumores, pero ahí estaba la sensación de que era peligroso”. Birte Muller, artista.

Sin embargo, afirma que del taller pueden ser partícipes las personas que lo deseen, sobretodo los niños. “Somos inclusvos”, reafirma. 

Por otro lado, Willi, el hijo de Müller, tiene síndrome de Down, y es quien la inspiró para el libro “El Planeta de Willi”, a pesar de que no suele viajar con él, sino que lo deja a cargo del padre o los abuelos. “A Willi no le gustan los cambios“ dice, “solo salimos en el camper”.

Cuando su hijo nació, Müller dice que se sentía como si fuese parte de otro planeta, “veía a esas madres con sus hijos normales y no entendía”, dice. Por eso el principal mensaje que intenta transmitir, tanto a los niños como a los adultos es que todos somos iguales, incluso en nuestras diferencias.

Distintos mundos

El estilo de los libros no está del todo en dependencia de los sitios en los que ha estado. Müller, quien escribe cuentos desde pequeña y afirma haber encontrado su pasión en la ilustración de libros para niños “por casualidad”, cree que es importante que cada historia sea única y pueda verse con nuevos ojos cada vez. 

“Por ejemplo, con Willi, siempre tienen muchas preguntas. Willi es diferente, pero no está enfermo, no se siente mal y no se puede curar”, dice. Y cuando se llega a tal nivel de conexión con la historia es que siente que su propósito se ha visto cumplido. “Eso es lo que quiero, aceptar a la gente sin condiciones. Hay que predicar el amor sin condiciones“, expresa.

Müller ha estado en Hansburgo, México, Bogotá y ahora en Nicaragua y en cada lugar intenta dejar a Willi, la idea de la unión. Afirma que antes de venir al país había escuchado noticias sobre la crisis sociopolítica. “No sabíamos qué pasaba. A Europa solo llegaban rumores, pero ahí estaba la sensación de que era peligroso”, cuenta. Hasta el momento no ha visto nada, se guía solo por lo que escucha, pero cree que está en la gente la solución.

La visita de Müller coincide con la conmemoración del 25 aniversario de la Fundación de Libros para Niños. En octubre de 2014 también estuvo en el país con los niños de la escuela Juan XXIII, colaborando con la misma fundación para impartir el Taller Centroamericano de Ilustración Infantil. Su visita este año concluye el próximo jueves 1 de noviembre.