• Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

Una vez más el poder envolvente de los medios de comunicación en la sociedad queda al descubierto. En esta ocasión, se trata de la comedia austríaca Inmigrantes Malhumorados, donde los protagonistas Marko y Benny, dos actores desempleados crean identidades falsas para aparecer en la pantalla chica.

El principal objetivo es obtener un poco de dinero, pues la situación económica está dura, incluso en las historias de ficción.

El filme muestra los estigmas y prejuicios que viven muchos migrantes en los países europeos. En algunas ocasiones se les asocia a delincuencia y prostitución. A pesar que los protagonistas tienen orígenes migratorios, y viven en Rudolfsgrund, un vecindario diverso de la capital austríaca; pero están integrados a la vida vienesa.

Todo comenzó cuando la periodista de televisión Marlene Weizenhuber busca protagonistas para su serie documental sobre migración en el barrio y se dirige a ellos, quienes aprovechan la oportunidad, pensando en una remuneración.

Además crean otros personajes secundarios que se convierten en parte del submundo imaginario. Una de sus amigas actúa como prostituta, otro como vendedor de drogas, incluso la esposa embarazada de uno de ellos asume su papel como callejera.

Mentiras

A medida que la serie se vuelve exitosa, los actores comienzan a tejer una telaraña de mentiras. Ellos inventan situaciones problemáticas para sus vecinos, por ejemplo, que el dueño de una tienda de frutas emplea a indocumentados, así como que en un restaurante local había lavado de dinero, pues no los presentan como los migrantes esforzados que dejaron su patria para salir adelante, sino como delincuentes y el barrio como su guarida.

Al final Marko y Benny deciden decir la verdad ante las cámaras y devolverles la honra a sus vecinos, a pesar de la oposición de la televisora. Ellos se dieron cuenta que sus mentiras solamente causaron problemas con las autoridades y la sociedad misma. En la película también se abordan otras temáticas como el cuido de los padres ancianos, el sadomasoquismo en la tercera edad, la falta de oportunidades laborales, el trabajo educativo con los jóvenes, entre otros.