• Estados Unidos |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

Los altibajos de su vida cotidiana, más que en el brillo de su período como celebridad mundial en la Casa Blanca fueron plasmados en el primer libro de memorias de Michelle Obama, quien se ha esforzado durante décadas en ser algo más que la esposa del primer presidente negro de Estados Unidos.

La ex primera dama saca hoy a la venta en todo el mundo su libro “Becoming”, titulado “Mi historia” en español, uno de los 28 idiomas a los que se ha traducido.

Convertida en un ícono progresista, Michelle promocionará sus memorias con una gira digna de una estrella del rock, con charlas en estadios de EE. UU. y el Reino Unido de la mano de famosas, como la escritora Chimamanda Ngozi Adichie o las actrices Reese Witherspoon y Sarah Jessica Parker.

Decenas de miles de personas han agotado las entradas, que oscilaban entre los 30 y 3,000 dólares, para la primera conferencia de la gira hoy en Chicago, moderada por la estrella televisiva Oprah Winfrey.

Esa espectacular gira contrasta con el tono íntimo de la obra, en la que Michelle se esfuerza por superar el arquetipo clásico de la primera dama y pone el acento en experiencias universales ligadas a su vida familiar y laboral.

Los extractos adelantados por algunos medios han llenado titulares, al revelar una serie de críticas de la ex primera dama al presidente estadounidense, Donald Trump.

“Algunas noches no podía dormir, enojada por lo que ha llegado a suceder”, admite la esposa del exmandatario, Barack Obama, en los últimos pasajes del libro.

Michelle Obama, ex primera dama de Estados Unidos.

“Ha sido angustiante ver cómo el actual presidente ha llevado a muchos estadounidenses a dudar de sí mismos y a dudar de los otros y temerlos. A veces me pregunto si en algún momento tocaremos fondo”, añade.

Michelle Obama define a Trump como un “misógino” y le condena por haber promovido, en 2011, el falso rumor de que el entonces presidente no había nacido en Estados Unidos, algo que alborotó al sector más racista del país.

“Donald Trump, con sus insinuaciones chillonas e irresponsables, estaba poniendo en riesgo la seguridad de mi familia. Y nunca le perdonaré por eso”, sentencia.

La misión

El resto de las memorias se alejan de la polémica, aunque no faltan reflexiones sobre su extraordinario papel como la primera esposa afroamericana de un presidente de EE. UU.

“Ni por un segundo pensé que el cargo sería fácil y glamuroso. Nadie a quien se apliquen los calificativos ‘primera’ y ‘negra’ podría pensarlo”, explica Michelle.

“Yo era mujer, negra y fuerte, algo que para ciertas personas quería decir ‘enfadada’. Era otro cliché dañino, algo que se ha usado desde siempre para arrinconar a las mujeres de las minorías”, añade.

Michelle dedica la primera parte del libro a su infancia y adolescencia en un “estrecho apartamento” de un barrio humilde de Chicago, en una familia descendiente de esclavos.

Además, confiesa que Barack y ella acudieron a una terapia de pareja para superar esos roces y las secuelas de un aborto espontáneo, que les llevó finalmente a concebir mediante fecundación “in vitro” a sus dos hijas, Malia y Sasha.