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Regresa al escenario la actriz Lucero Millán tras las amenazas contra ella y su sala de teatro, en mayo pasado. La directora del Teatro Justo Rufino Garay presenta “Francisca”, un monólogo escrito y actuado por ella misma, bajo la dirección de René Medina Chávez.

Millán abandonó temporalmente Nicaragua después de recibir amenazas de muerte en los momentos más violentos de la crisis, también dijeron que destruirían su teatro.

Ahora que está de regreso, asegura que con la puesta en escena de esta nueva obra, tocará la historia de una mujer mexicana-nicaragüense que en el Día de los Muertos prepara las comidas y bebidas para sus ancestros.

Aparecen memorias de dos mundos, el personaje a veces se ve mexicano y otras veces nicaragüense. Además, el sabor y las canciones de los dos países son los detonantes de sus recuerdos.

Millán dice que el exilio y la muerte son los ejes transversales en la obra, invita a caminar sobre la trama alegres como el camino a la vida. También se abordan temas relacionados al machismo y  amistad.

La reconocida actriz, quien también tiene orígenes mexicanos externó que empezó a escribir la historia hace aproximadamente dos años, y no todo es biográfico, el tema es solamente un punto de partida, realmente es ficción.

En cuanto al nombre del personaje: Francisca. La teatrista manifestó que no tiene ninguna connotación especial, simplemente le gusta y cree que le queda bien al personaje, ya que se puede asociar tanto a una mujer nicaragüense como a una mexicana. 

“Me gusta porque es un nombre fuerte, latino”, dijo.

Asimismo, subrayó que la obra es una producción elaborada con los recursos propios del Teatro Justo Rufino Garay, también detalló que para presentar el monólogo, Candelaria Rivera colaboró con la escenografía, vestuario y utilería. La música es original de Luis Enrique Mejía Godoy, y también se utilizaron temas musicales de Ceshia Ubau, Carlos Mejía Godoy, El Guadalupano, entre otros artistas.

Lucero Millán, actriz de teatro.

El director de la obra, René Medina Chávez, indicó que Lucero es una actriz que se entrega en cuerpo y alma en el escenario. Ella interpreta a más de cinco personajes, y eso no es tarea fácil para ningún actor o actriz.

Estallido social

Millán, quien reside en Nicaragua desde 1979, dijo que en mayo fue amenazada anónimamente pese a que no había hecho comentarios sobre la situación política del país por su condición de extranjera.

“A partir de la crisis de abril del 2018 en Nicaragua, recibí amenazas de muerte. Tuve que salir del país en un término de 24 horas. Decidí regresar por mi compromiso con mi grupo y con Nicaragua”, explicó. 

Añadió que el ensayo de esta obra, como grupo fue para ayudarlos a mantenerse vivos y activos en medio del dolor y la crisis que estalló en el país. 

La actriz contó que estuvo un tiempo en México, pero todo el tiempo en contacto con sus compañeros. Ellos cerraron las funciones hacia el público, pero a lo interno seguían trabajando. 

“Cuando regreso a Nicaragua venía con la idea de arreglar mis cosas y regresarme, pero en realidad al ver la alegría que le dio a mis compañeros verme, y reencontrarme nuevamente con el país, pues pudo más mi compromiso con Nicaragua y el equipo de trabajo del Justo Rufino. Vamos a aguantar hasta donde podamos”, expresó emotivamente.

Ella manifestó que les propuso a sus compañeros no quedarse con los brazos cruzados, debían ensayar, porque lo peor que les podía pasar era quedarse inactivos. 

“Nuevamente el teatro nos siguió salvando y sosteniendo. Gracias a estos ensayos tuvimos un propósito, y luego poquito a poquito de manera muy modesta empezamos a hacer algunas funciones para niños, pero sin la continuidad rigurosa que siempre hemos tenido”, comentó.  

“Al principio nos costó mucho hacer funciones, porque decíamos estamos de luto por tantos muertos y dolor, pero después dijimos: esto es absurdo si nosotros somos artistas y nuestra manera de estar insertos en la sociedad es haciendo lo que nosotros sabemos hacer: teatro”, añadió.

Aniversario

Hace pocas semanas, precisamente el 19 de noviembre, el Teatro Justo Rufino Garay cumplió sus 39 años de entretener al público. Actualmente cuenta con una sala de presentaciones, una escuela y una galería.

Millán asegura que vino a Nicaragua en septiembre del 1979, y dos meses después por circunstancias de la vida ingresó a trabajar al Ministerio de Cultura, dirigido en ese tiempo por el poeta Ernesto Cardenal. 

“El Gobierno estaba intentando hacer programas de ficción en la televisión, y llegaron a buscarnos pensando que sabíamos de eso porque éramos gente de teatro. Luego se tenía que preparar a los actores, y se creó el Taller de Actuación Justo Rufino Garay, ahí estuvimos 5 años. Hasta que renuncie porque quería solamente hacer teatro”, apuntó la actriz.

Destacó que contra viento y marea; y con diferentes contextos políticos, económicos y sociales, así como con gobiernos muy diferentes y épocas de crisis, no ha dejado de hacer teatro en los últimos 39 años.

No obstante, reconoce que se vive una época muy difícil en el país, y no cuentan con ningún tipo de financiamiento externo, principalmente para sus proyectos sociales. 

“Estamos necesitando de cooperación internacional, porque corre peligro por primera vez la propia existencia del Justo Rufino Garay. Hemos vivido gracias a una correcta administración de nuestros ahorros”, señaló la teatrista. 

A pesar de la crisis, hace pocos meses con un último financiamiento que tenían de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude) se lanzó una convocatoria pública para becar a jóvenes que desearan estudiar teatro. Llegaron 200 personas, solamente se tenía becas para 20, pero se aceptaron 40.

“Esos chicos no quieren irse. Están felices tomando clases, porque encuentran en nuestro espacio un lugar donde se sienten cómodos, encuentran pares y pueden seguirse formando y seguir creciendo”, afirmó Millán.

La actriz hace un llamado al público nicaragüense para que apoye al teatro. “Vayan a nuestras temporadas, es una manera de apoyarnos para que no muramos y también que nos contraten. Tenemos obras de pequeños formatos para hacer funciones para adultos y niños en empresas u organizaciones”, dijo.