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Aunque sin el clásico “supercalifragilisticoespialidoso”, la nueva cinta cinematográfica “Mary Poppins Returns” llega para aportar “un poco de azúcar” a la Navidad con “un producto nuevo que conserva el ADN de la película de Disney”, asegura su director, Rob Marshall.

54 años no han pasado en vano para la factoría Disney, que estrena una cinta en la que sigue predominando el color y la alegría que caracterizaron al éxito cinematográfico en 1964, pero con una historia diferente, partituras nuevas y aquellos niños cuidados por Julie Andrews convertidos ahora en adultos.

Conseguir este equilibrio entre rendir homenaje al filme de Robert Stevenson y crear una película novedosa fue la parte más complicada para Marshall, quien subraya que este proyecto “salió directamente” de su corazón.

“En algunas partes de ‘Mary Poppins Returns’ se han introducido de forma estratégica referencias a la anterior, pero no quería abusar de ello, porque mi pretensión no era hacer un remake (nueva versión), sino un producto nuevo”, explica.

En esta secuela, no es Julie Andrews, sino Emily Blunt la que se pone los zapatos de Mary Poppins para descender del cielo con su paraguas parlante y demostrar a la nueva generación de los Banks que, hasta lo imposible, es posible.

La historia

Con los hijos de la primera versión Michael (Ben Whishaw) y Jane (Emily Mortimer) ya mayores, la niñera más famosa de la historia del cine se encargará de llevar la magia una vez más a la calle londinense del Cerezo, durante la década de los 30, la época de la Gran Depresión, y ayudará a los pequeños de la familia a superar la pérdida de un ser querido muy cercano.

No obstante, el famoso “supercalifragilisticoespialidoso” no se canta en esta versión de Disney porque, según el director, “ya es perfecto en la película de 1964”.

Por otro lado, “Mary Poppins Returns” rinde tributo al ADN de la película original; es decir, a la mezcla de animación e imagen real que, gracias a la tecnología del siglo XXI, “consigue un efecto más real en escenas como la de los personajes volando o nadando bajo el agua”, destaca Marshall.

De hecho, estas secuencias de animación fueron la parte más complicada de la producción, según relata el director, ya que tenían que estar consultando constantemente con los especialistas las cosas que se podían hacer o no en la proyección.

Por supuesto, en el mundo de Disney, también queda hueco para la aparición de la actriz Angela Lansbury (“Bedknobs and Broomsticks”, 1971), así como para un malvado con la cara de Colin Firth y las colaboraciones de Meryl Streep y de un Dick Van Dyke enérgico que baila como nadie a sus 91 años.