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Ramiro Lacayo Deshón, el artista cuyas pinceladas fulgurantes en franco y ameno diálogo con el expresionismo abstracto construyeron las obras perfectas para abrir las puertas del Centro de Arte Fundación Ortiz Gurdián/Banpro en Managua, en diciembre de 2013, vuelve a inundar con la calidad de su arte este recinto que se ha consagrado como uno de los grandes promotores de la cultura en nuestro país.

El Centro de Arte de la FOG, considerando que la vida está compuesta por ciclos, a 5 años de su inauguración volverá a acoger en sus salas la obra de este artista polifacético, que además de ser uno de los máximos exponentes de las artes visuales, ha destacado como cineasta y escritor.

Y es por su venia de autor literario que la exposición que inaugurará el próximo 24 de enero ha recibido el nombre de “Trazos de vida y esperanza”, no solo como una clara paráfrasis del título de la obra cimera de Rubén Darío, “Cantos de vida y esperanza”, sino por el mensaje que Lacayo Deshón sintetiza en sus cuadros.

En el catálogo de presentación de la exposición se lee: “Además de ser el medio por el cual sosiega su espíritu inquieto y canaliza su potencial creativo, es el libro donde con espátulas y pinceles, óleos y acrílicos, escribe sus sentimientos y emociones, vivencias y experiencias, encantos y desencantos, acciones y reacciones, para transmitirnos –en su abundancia de trazos, texturas y colores– un mensaje de optimismo, que además de ser un regalo para los sentidos, invita a ver la realidad desde otro prisma. Por eso, aplica para Ramiro Lacayo Deshón la estrofa de Cantos de vida y esperanza I, de Rubén Darío: Mas, por gracia de Dios, en mi conciencia el Bien supo elegir la mejor parte; y si hubo áspera hiel en mi existencia, melificó toda acritud el Arte”.

A partir de 1990, empezó a dedicarse formalmente a la pintura, sin abandonar sus facetas de cineasta y narrador.  Archivo/END

Trayectoria

Definir a Lacayo Deshón como artista no es tarea sencilla por su versatilidad. Aunque estudió Filosofía y Letras en la Universidad Centroamericana (UCA, Nicaragua) y Arquitectura en The Catholic University of America (Washington, D.C., EE. UU.), también ha destacado como cineasta, faceta que desarrolló junto a la fotografía en los años duros de la lucha contra la dictadura de Anastasio Somoza Debayle.

Además trabajó en el extinto Instituto Nicaragüense de Cine (Incine), del cual fue cofundador y lo dirigió durante 9 años.

Poeta, cuentista y novelista también, Ramiro Lacayo Deshón aseguró en una entrevista concedida a El Nuevo Diario en el año 2017 que tomó cursos de pintura experimental, pero que siempre le interesó este arte porque su mamá hacía cerámica y le regalaba colores con los que él pintaba cuadros que de vez en cuando vendía a personas que los visitaban y mostraban interés por ellos.

A partir de 1990, empezó a dedicarse formalmente a la pintura, sin abandonar sus facetas de cineasta y narrador.

Sus cuadros pertenecen a importantes coleccionistas como la Fundación Ortiz Gurdián y ha participado en subastas internacionales. Archivos/END

“Con el abstracto comencé a trabajar como en el 2004. Fui pasando de la figura tradicional, la fui convirtiendo en abstracta al punto que la última exposición de figuras que hice ya eran abstractas, eran bastante deformes. Después hice una exposición en Códice que era de abstracto y se llamó “Gritos y susurros”. A partir de entonces he trabajado prácticamente solo el abstracto, de vez en cuando hago cuadros figurativos, pero cuando pinto abstractos no quiero que me aparezca nada que pueda asemejarse a una figura”, señaló en la referida entrevista.

Su obra pictórica se ha exhibido en destacadas galerías nacionales –Añil, Códice, Estudio-Galería Efrén Medina—e internacionales –The Americas Collection, con sede en Florida; Mario Villa Gallery, con sede en Nueva Orleans; y Opera Gallery, con salas de exposición en París, Nueva York, Hong Kong y Arabia Saudita. Asimismo, ha expuesto en Copenhague, en otras ciudades de los EE. UU. y en otros países centroamericanos.

Sus cuadros pertenecen a importantes coleccionistas como la Fundación Ortiz Gurdián y ha participado en subastas internacionales.