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El escritor argentino Patricio Pron fue galardonado con el Premio Alfaguara de Novela 2019, y dotado con 175,000 dólares, por su novela “Mañana tendremos otros nombres”, una historia sobre la ‘generación Tinder’ -aplicación de citas- que ha concitado la unanimidad del jurado.

Como una “fascinante autopsia de una ruptura amorosa” ha descrito el jurado esta obra de Pron, un texto “sutil y sabio, de gran calado sicológico, que refleja la época contemporánea de manera excepcional y toma el pulso a las nuevas formas de entender los afectos”.

Una historia que “va más allá del amor” y que es “el mapeo sentimental de una sociedad neurótica donde las relaciones son producto de consumo”, según destaca el fallo del jurado, presidido por Juan José Millás.

Temas que nunca antes había abordado Pron (Rosario, Argentina, 1975), doctor en Filología Románica por la Universidad Georg-August de Göttingen (Alemania) y que se mostró encantado y sorprendido por el galardón.

“Más que acerca de una ruptura, la novela es sobre los vínculos sentimentales en este momento histórico, ya que la noción del amor ha cambiado mucho en los últimos tiempos”, indicó el escritor argentino.

“Para bien o para mal -añadió-, lo cierto es que se está transformando y mi impresión es que existía un desfase entre esa realidad y la novela de amor en español”.

La historia

Su novela está ambientada en el Madrid de la actualidad, donde una pareja, ella y él, se separan tras 4 años de convivencia.

Ella, arquitecta, tiene miedo a hacer proyectos de futuro, aunque ha esgrimido una razón falsa: un amante. Él, escritor de ensayos, se queda totalmente desconcertado ante una nueva realidad indescifrable.

En la actualidad hay formas de amor diferentes, muchas parejas se conocen en el ámbito virtual, hay relaciones poliamorosas y existe un “nomadismo sentimental” que cuestiona la pareja tradicional, explica el autor.

Y cuando comenzó a perfilar su obra se dio cuenta de que ninguna novela publicada le interpelaba directamente a él, que tiene 43 años, respecto a este asunto, ni a las personas más cercanas a él.

Por eso confía que su obra permita hablar de cómo se define en la actualidad el deseo, el consentimiento y cómo se deja espacio en las relaciones a esas nuevas herramientas de Internet.

Pron, que presentó su novela con el título “El museo de las relaciones rotas” y bajo el seudónimo No Soy Stiller, explicó en el acto, en el que se anunció el fallo que la idea para esta novela surgió en el metro, mientras observaba a otros viajeros “escogiendo gente en Tinder”. Una aplicación que conocía por experiencias de amigos de su edad que después de relaciones largas regresaban “al mercado de la soltería” y se encontraban con que las formas de contacto habían cambiado radicalmente.

A esta edición se presentaron 767 manuscritos. El jurado también estuvo integrado por los escritores Jorge Fernández Díaz y Manuel Vilas, la editora Gunilla Sondell, la directora de la librería Oletvm de Valladolid, Estrella García y Pilar Reyes (con voz, pero sin voto), directora editorial de Alfaguara.