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Hay seis años de diferencia entre estos dos jóvenes, aunque ambos practican el atletismo, aman el modelaje y la fotografía, buscan alcanzar sus sueños sin que les importe cuánto deban esforzarse y representan por igual a la capital del país.

Edison Antonio Lanuza, de 15 años, apenas está en la secundaria y espera que al llegar a la universidad Medicina sea la carrera que defina su futuro; Kevin Rostrán, por su parte, tiene 22 años y divide su tiempo entre el concurso, las dos carreras que lleva actualmente (Arquitectura y Derecho) y su vida personal.

El certamen, tras el casting virtual a nivel nacional, los llevó a encontrarse.

Edison Antonio Lanuza. Óscar Sánchez/END

En una sociedad cerrada en cuanto a los certámenes de belleza masculina, estos dos jóvenes que dan una imagen de rudeza con los deportes que practican, sea el boxeo en el caso de Lanuza y las artes marciales mixtas en el de Rostrán, así como con sus rostros serios y sus perfiles de modelo, se consideran defensores acérrimos de la importancia de Managua y de la necesidad que hay de rescatar a las personas que solemos invisibilizar.

“Hay que trabajar con las mujeres que andan en la calle, con los jóvenes que huelen pega”, considera Rostrán.

“Managua no es solo la capital, es la base comercial, le abre puertas a todos los departamentos de la nación y hay oportunidades, no solo laborales, sino también de cumplir tus sueños y de conocerla más”, comentó Lanuza, en la misma línea de Rostrán.

Lo dice un joven que, siendo el menor de los participantes de este certamen cuya final es el primer fin de semana de marzo, ha sabido dar lo mejor de sí mismo.

Sonriente, cuando ya entra en confianza, Lanuza cuenta además que desde el primer casting virtual y en todo el proceso de preparación, lo ha mantenido en pie “la pasión, el esfuerzo y la responsabilidad”, con la cual se desempeña en su vida diaria.

Kevin Rostrán. Óscar Sánchez/END.

Comprometidos

“Quiero ser una imagen de cambio, hay que demostrar lo que realmente es un concurso de belleza, que va más allá de solo posar para algunas fotos y verse bien. Por eso este concurso cuenta con el compromiso de los participantes, se procura ser amigos y no rivales y se lleva también el cuido de la madre tierra y el rescate de los valores”, añadió Lanuza.

“Soy joven, el menor de todos, es el momento de experimentar, de trabajar y de esperar las puertas que se abrirán. Puedo culminar todas las metas que me proponga”, añade, “Me llevo muy bien con todos y soy muy comprometido con mi trabajo”, expresó Lanuza.

Rostrán, hablando de sus pasiones, cuenta que no solo es un chico de deportes y de porte serio. “Me gusta cantar, tocar instrumentos… la guitarra, el piano, la batería”, explica, aunque su favorita es la guitarra.

“Este concurso nos motiva a, tal vez no ganar, pero sí cumplir con nuestras metas y trabajar con todas las áreas de nuestra personalidad. También tengo sueños, planes, un mensaje que dar a los jóvenes. Hay que continuar, no detenernos en nuestros propósitos, no importa lo que nos digan”, concluyó.

En una sociedad cerrada en cuanto a los certámenes de belleza masculina estos dos jóvenes que dan una imagen de rudeza.Óscar Sánchez/END

La final

La presentación oficial del certamen será el próximo 02 de marzo, a las 6:00 p.m., aunque el sitio aún está por confirmarse.

“No es solo ganar una banda, queremos que los jóvenes tomen conciencia y sean parte del cambio, no solo nacional sino mundial, a través de foros y proyectos sociales”, explica Luden Quiroz, uno de los directores del concurso.

Con las barras de los participantes ya escogidas y después de una intensa preparación solo nos queda saber quién llevará la banda del ganador.