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En apariencia, Ale es una chica tímida, sin embargo, cuando sube al escenario o cuando está en el estudio de grabación, su talento artístico la transforma en una cantante que deja salir su gran voz para interpretar de la mejor forma posible los temas seleccionados para el debido repertorio.

Ale es el nombre artístico de Alejandro González Mejía. Sin lugar a dudas, su talento no es fruto de la casualidad, sino una herencia genética. Ale es hija del cantautor Luis Pastor González y por si fuera poco es nieta de Luis Enrique Mejía Godoy, sobrina de Luis Enrique, el salsero, al igual que de los fundadores de La Cuneta Son Machín y de Perrozompopo. Sin duda, tanta conexión sanguínea con artistas connotados no sería en vano, y ella se ha convertido en la primera mujer en el clan de los Mejía Godoy en destacarse como cantante.

Ale es ya toda una jovencita y sobre su debut artístico dijo que “a los 8 años inicié a participar en activadas artísticas y grabaciones, cantaba con mi papá en algún concierto o él mismo me involucraba en algunas producciones que tenían que ver con la niñez nicaragüense. Así fue cuando empecé a desarrollar mi talento”.

Alejandra González heredó el talento de su padre y abuelo. Cortesía/END

En cuanto a lo que ha implicado para ella que en su familia haya artistas de géneros musicales diversos aseguró que “es algo positivo, ya que me permite escuchar y aprender de una gran variedad de géneros, estilos de hacer música y que pertenecen a generaciones diversas. Eso me enriquece musicalmente. Yo no tengo un género favorito. Creo que soy muy abierta, hablando de géneros musicales… me gusta de todo un poquito”.

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Recientemente, Ale presentó el videoclip del sencillo “Vida de mi vida”, un tema romántico in extremis, al que le imprimió mucho sentimiento, lo que dejó la inquietud sobre cómo elige las canciones que interpretará y su respuesta fue que más que todo las escoge cuando le despierta sentimientos positivos y bonitos o cuando se siente identificada con ella. El mensaje, su letra es fundamental para que ella quiera cantarla.

Además de cantar, Ale toca el ukulele, algo que aprendió de manera autodidacta, aprovechando la magia de Internet. “Aprendí a tocarlo viendo tutoriales en YouTube, pero me gustaría aprender más”, dijo esta joven que también reveló que aún no compone canciones, pero espera hacerlo muy pronto.

Entre sus pasatiempos cuenta que le gusta oír música, bailar, ver películas y series, además de tomarse fotos y cantar, obviamente.

“Como meta y sueño tengo también el interés de estudiar mi carrera y formarme como profesional en el área de la salud”, apuntó. En cuanto a comidas, asegura que no tiene una favorita, pero sí le gustan mucho los postres.

A pesar de que poco a poco se ha ido abriendo espacios y ya es bastante conocida en la farándula nacional, Ale asegura que “en Nicaragua hay una carencia de espacios adecuados para compartir la música que uno hace y más difícil todavía, cuando no existe financiamiento para desarrollar una cantidad de proyectos artísticos profesionales serios y comprometidos”.