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La estrella de la telerrealidad estadounidense Kim Kardashian anunció el lunes que renunciaba a llamar "Kimono" a su nueva línea de ropa, después de provocar una enorme polémica en las redes sociales y de ser acusada de apropiación cultural.

"Después de una cuidadosa reflexión, lanzaré mi marca de ropa interior modeladora con un nuevo nombre", dijo la estrella a sus 142 millones de suscriptores a su cuenta de Instagram.

"Siempre estoy escuchando, aprendiendo y creciendo, así que aprecio la pasión y las diferentes perspectivas que las personas me brindan", dijo, asegurando que cuando lanzó su gama de fajas tenía "las mejores intenciones".

Kim Kardashian y Kanye West. AFP/END

La esposa del rapero Kanye West, que creó su propia marca de cosméticos, perfumes y ropa, desveló la semana pasada en Instagram su nueva gama de ropa interior bautizada "Kimono", que, según explicó, era un juego de palabras a partir de su nombre.

No tardó en desatarse una tormenta en las redes sociales, donde algunos usuarios la acusaron de denigrar la vestimenta tradicional japonesa.

Daisaku Kadokawa, el alcalde de Kioto, incluso le pidió en una carta que desistiera de usar el término.

Las autoridades de la antigua capital imperial de Japón también expresaron su preocupación por "que se difunda una mala interpretación del kimono, pues la señora Kardashian es una poderosa influyente".

El término "kimono" significa literalmente "algo que usas".

Otrora común en el armario japonés, el kimono hoy en día suele estar reservado para grandes ocasiones como las bodas y es sobre todo utilizado por mujeres. Esta pieza de vestir refinada y costosa tiene fama de ser difícil de llevar.

Kim Kardashian y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. AFP/END

El mundo de la moda se ve sacudido con frecuencia por controversias sobre la apropiación cultural, un concepto anglosajón que denuncia la utilización sin autorización de símbolos de culturas a menudo minoritarias.

Recientemente, el gobierno mexicano protestó por el uso de motivos textiles indígenas por parte de la casa neoyorquina de modas Carolina Herrera para su colección Resort 2020.

Este tipo des críticas también golpea muchas veces al mundo de la canción: Bruno Mars ha sido acusado de apropiarse de elementos de la cultura negra, y Katy Perry se disculpó por llevar trenzas africanas en un videoclip.