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Rapero, imagen de marcas de moda, estrella de las páginas de la prensa rosa... El artista neoyorquino A$AP Rocky, encarcelado y juzgado desde el martes en Suecia por violencia, dejó los guetos de Harlem para convertirse en una de las celebridades de la escena actual del rap.

Rocky es el líder de facto de A$AP Mob, un colectivo neoyorkino compuesto por una veintena de raperos, productores y diseñadores de moda creado a mitades de la década de 2010.

El cantante que guarda prisión en Suecia por violencia, Desde joven se apasionó por la moda y la alta costura, apropiándose de los códigos extravagantes típicos de su vecindario de Harlem, en el norte de Manhattan.Archivo/END

La mayoría de ellos usa el seudónimo A$AP, acrónimo de "Always Strive and Prosper" ("Siempre luchar y prosperar"), un mantra repetido por estos artistas para salir adelante por todos los medios necesarios.

Nacido en 1988, A$AP Rocky es un rapero de segunda generación, esa que creció escuchando el rap "old school".

Sus padres le llamaron Rakim por el rapero neoyorkino homónimo y una de las mitades del dúo Eric B. & Rakim, célebre en la década de 1980. A su hermana, muerta de una sobredosis la llamaron Erika B.

De adolescente, vio como encarcelaban a su padre y cómo su hermano recibió un disparo. Vivió durante un tiempo en un centro para personas sin hogar con su madre y vendió drogas.

En 2011 comenzó a saborear el éxito con su primer mixtape, "Live.Love.A$AP".

Firmó con la compañía discográfica Sony un contrato de tres millones de dólares, de los que invirtió una parte en el desarrollo de su colectivo.

Donald Trump intervino de forma poco diplomática a favor del rapero, lo que desencadenó molestias en funcionarios del gobierno de Suecia. Archivo/END

"El plan no es solo producir buena música, cultura y moda para mí y para todo el colectivo A$AP alrededor del mundo, sino ser el próximo gran protagonista en el mundo de la música y para hacer de mis hermanos unos grandes hombres de negocios", explicó en ese momento.

En enero de 2013 lanzó su primer álbum de estudio, "Long.Live.A$AP", que llegó a liderar la lista de los más vendidos. Desde entonces lanzó dos álbumes más, el último, en 2018, lo llevó a una gira europea durante la cual fue arrestado en Suecia el 3 de julio.

"Pretty Flacko"

A pesar de sus raíces neoyorkinas, A$AP Rocky no hace un rap neoyorkino tradicional (con sonidos oscuros y nostálgicos), sino que compone una música más moderna, influenciada por las diferentes escenas estadounidenses, desde Houston a Atlanta, pasando por la bahía de San Francisco.

"No me considero como un 'rapero de Nueva York'", dijo en 2011 Rocky, defensor de las virtudes creativas del LSD. "Ni si quiera me gustan los raperos de Nueva York".

Desde joven se apasionó por la moda y la alta costura, apropiándose de los códigos extravagantes típicos de su vecindario de Harlem, en el norte de Manhattan.

A "Pretty Flacko", como se hacía llamar, le gustaba jactarse de sus orgías en su cama de 100.000 dólares. En sus conciertos, el público salta en todas las direcciones y las chicas arrojan su ropa al escenario.

A$AP Rocky siente devoción por el trabajo del diseñador belga Raf Simons, que ha trabajado para Dior y a quien ha elogiado en sus canciones.

"No hago la moda, soy la moda", dijo el rapero durante una entrevista en Esquire en 2018. Su arresto movilizó a la comunidad del rap, ya que Rocky goza de cierta popularidad y ha colaborado con muchos artistas de renombre, desde Kendrick Lamar a Drake, pasando por Kanye West y Lil Wayne.

Kanye West y su esposa Kim Kardashian incluso tiraron de sus contactos en la Casa Blanca para pedirle al presidente Donald Trump que interviniera en el caso.

Kim Kardashian y Kanye West se movilizaron para ayudar a Asap Rocky, sin embargo, todo ha sido inútil. Archivo/END

Y el presidente de Estados Unidos intervino, aunque de manera poco diplomática, al exigir a Estocolmo la liberación del rapero, lo que desató la ira de figuras políticas suecas.

Amenazas

Rocky, quien participó en una pelea en las calles de Estocolmo el 30 de junio, declaró que fue en defensa propia. Se enfrenta hasta a dos años de prisión con una multa.

"La cuestión es que, si siento que me faltan al respeto, no dudaré en pelear", advirtió en una entrevista en 2012 en la versión británica de la revista GQ. "Pero se necesita mucho para que yo sienta que me faltan al respeto".