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Marina Jacoby, coronada como la mujer más bella de Nicaragua en 2016, tomó sus maletas y con determinación y sus ahorros emprendió el viaje a Estados Unidos en busca de su sueño de convertirse en modelo para comerciales y no descarta la actuación en cine. Además, está desempeñándose en su carrera de marketing estratégico

Después de acaparar los lentes de fotógrafos internacionales durante el estreno de la película The Kitchen, de Warner Bros, la exreina de belleza confiesa que sus próximos pasos están dirigidos a una carrera cinematográfica, por lo cual se mudó a Los Ángeles.

“Me mudé a Los Ángeles con mis ahorros, sin tener casa, sin tener amigos, sin tener trabajo y sin tener un plan. Creo que es lo más loco que he hecho en mi vida, lo más importante que llevaba conmigo era mi positivismo de que si en verdad quería esto, yo lo iba a hacer funcionar. Llevo aquí casi 4 meses y puedo decir que los primeros tres meses fueron un desastre. Todo lo que me podía salir mal, me salió mal, pasé por muchas cosas que me hicieron dudar de mí, y otras que simplemente me hacían querer darme por vencida”, dijo a El Nuevo Diario.

Sin embargo, asegura que llegó decidida a hacer todo lo que estuviera en su poder para quedarse en Los Ángeles y está convencida de que le ayudó mucho ir mentalmente preparada para vencer cualquier reto.

“Esa mentalidad es la que he intentado mantener desde que vivo aquí y siento que por eso he logrado tanto. Con mucho esfuerzo y perseverancia pude firmar con la agencia CESD para que me representara, pude conseguir un apartamento, he conocido a muchas personas que ahora son importantes en mi vida y pude conseguir trabajo en una empresa donde puedo practicar mi carrera de marketing estratégico. Puedo decir que me siento súper orgullosa de todo lo que he logrado y de lo fuerte que me he mantenido para vencer cada reto que se me ha puesto en frente”, confesó.

Jacoby compartió que ir a un casting en Estados Unidos no es nada fácil, pero confía en su talento. Archivo/END

Maestro de lujo

Jacoby indicó que por el momento no está inscrita en ninguna escuela de actuación, sin embargo toma clases personales una vez por semana nada más y nada menos que con TJ Ramini, el guapo actor británico conocido por su papel de DC Zain Nadir en The Bill y Cross en Prison Break.

“La verdad es que desde que tengo memoria me he imaginado teniendo una carrera en el mundo del entretenimiento. Desde muy pequeña le decía a mis papás que quería ser actriz, modelo, cantante, aunque este último definitivamente no es mi talento, pero siempre supe que ese mundo era algo que me llamaba mucho la atención”, dijo Jacoby.

Aunque prácticamente está dando los primeros pasos, ya tiene agentes y está trabajando duro por destacar.

“Tengo dos agentes, por el momento, con la agencia CESD de Los Ángeles. Tengo un agente para comerciales de televisión y otro agente para modelaje comercial. Cuando tenga más experiencia y más conocimiento en esta industria, si todo me sigue gustando y en verdad quiero seguir este camino, pienso buscar representación para el área de cine y televisión”, reveló.

No es fácil

A pesar de la belleza cautivante de Marina Jacoby, las cosas no le han sido sencillas y revela que tiene tres semanas yendo a audiciones, sin tener idea de cómo se mueve ese mundo.

“Las primeras veces no tenía ni la menor idea de qué hacer, porque cuando llegás al lugar del casting, simplemente ves un montón de cuartos y no hay nadie que te informe los pasos y el proceso, uno tiene que descifrarlo. Ves a un montón de gente esperando (que usualmente tiene rasgos físicos parecidos) y todos voltean a ver cuando entra una persona, entonces se siente incómodo si no estás acostumbrada a eso”, compartió.

Además, añade que “cuando ya por fin averiguás cuál cuarto te toca, te sentás a esperar en el lado que te corresponde y de pronto te dicen que la persona que está a tu lado va a ser tu esposo en el casting. Entonces en ese momento tenés que introducirte y actuar como si se conocen de toda la vida en frente de cámaras”.

Jacoby reconoce que estas experiencias al principio son intimidantes, porque llegan personas que tienen experiencia y están tranquilas, “pero creo que con el tiempo voy a aprender a manejarlo mejor. Por el momento me emociona el proceso de conocer a gente nueva siempre y de descifrar qué tengo que hacer y cómo puedo mejorar; me da nervios pero al mismo tiempo es algo nuevo para mí, pero me encanta cada vez más”.

La exreina de belleza está poniendo en práctica su carrera de marketing dirigido. Archivo/END

Sobre Miss Nicaragua 2019

Aunque Marina Jacoby asegura que no le dio el mismo seguimiento que en años anteriores al certamen de Miss Nicaragua, compartió que ha hablado con Inés López, recién electa como la representante de la belleza nicaragüense.

“La llame por Facetime dos días después de que fue coronada para felicitarla y decirle que estaba a la orden para cualquier cosa que necesitara. Creo que es muy importante que como nueva integrante de la familia de Miss Nicaragua, todas la aconsejemos en lo que ella necesite y le demostremos todo nuestro apoyo. Lo que se viene no es fácil y necesita estar rodeada de mucha gente que la quiera y que quiera lo mejor para ella”, compartió Marina Jacoby.

Asimismo, aportó que no puede dar una opinión sobre el papel que Inés López puede llegar a hacer en Miss Universo, porque afirma que ha estado muy enfocada en lo suyo y hay muchas cosas que tendría que saber y tomar en cuenta para dar su opinión.

“Lo que sí sé es que desde el día en que la Miss Nicaragua es coronada hasta el día que se va al Miss Universo, hay cambios positivos tremendos (experiencia propia). Así que me intriga y me emociona mucho ver cómo Inés se va a desenvolver en todos estos meses de preparación que el Miss Nicaragua le va a brindar. Si ella le pone mucho empeño y dedicación a los entrenamientos y es muy perseverante con su meta, estoy segura de que tendremos a una candidata fuerte para el Miss Universo”, apostó.

Finalmente, Marina Jacoby dijo que vivir fuera de Nicaragua ha sido lo más difícil que ha hecho en toda su vida.

“Extraño inmensamente a mis padres, mis hermanos, mis perros, mis amigos, mis rutinas, mi casa y a mi país. Nicaragua para mí es lo más lindo que existe, y siempre llevo el nombre de Nicaragua con el orgullo más grande. Vivir en Los Ángeles siempre ha sido uno de mis mayores sueños, y estoy completamente agradecida con Dios y con todas las personas que me han ayudado a llegar hasta donde estoy hoy; pero nada se compara con vivir en Nicaragua”, concluyó.