• Budapest, Hungría |
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El famoso escritor y disidente anticomunista Gyorgy (George) Konrad murió el viernes a la edad de 86 años, informó su familia a la agencia estatal húngara MTI.

Considerado como uno de los grandes escritores húngaros, Konrad, cuyas novelas y ensayos fueron traducidos en todo el mundo, murió en su casa después de una larga enfermedad.

Nacido en 1933 en el seno de una familia judía en la ciudad de Debrecen (este), creció en la ciudad de Berettyoujfalu, cerca de la frontera rumana.

En junio de 1944 sobrevivió al exterminio de los judíos huyendo en un tren hacia Budapest, un día antes del inicio de la deportación de la población judía del lugar hacia Auschwitz. Casi todos sus compañeros de escuela murieron.

"Me convertí en adulto a los 11 años", escribió en su autobiografía "Viaje de ida y vuelta" (2001).

Konrad participó en la rebelión antisoviética húngara en 1956 pero a diferencia de su hermana y varios centenares de refugiados, Konrad decidió quedarse en el país.

La primera novela publicada en 1969, basada en sus experiencias como trabajador social con niños, fue traducida a 13 lenguas. Su segunda novela, elogiada por su lenguaje experimental y su forma, no fue publicada por razones políticas.

Entre 1973 y 1988 sus libros fueron siempre prohibidos, primero publicados fuera del país o en forma de "samizdat" (publicaciones clandestinas).

En español han sido traducidas y publicadas las obras "Una fiesta en el jardín", "El cómplice", "El reloj de piedra" y "Viaje de ida y vuelta", entre otras.

Como uno de los más conocidos escritores húngaros de su tiempo, Konrad fue elegido presidente del PEN Club internacional en 1990.

Honrado con muchos premios literarios y condecoraciones en su país y en el exterior, se convirtió en 1997 en el primer extranjero en ser elegido presidente de la prestigiosa Academia alemana de las artes.

Konrad fue una figura clave del movimiento disidente que llevó al fin del comunismo en Hungría en 1989.

Fue cofundador del partido liberal SZDSZ en 1988, y décadas después se convirtió en un fuerte crítico del actual Primer ministro húngaro Viktor Orban.

Orban es "el político más tóxico que Hungría haya conocido desde la caída del comunismo", dijo luego de que el gobierno lanzó una campaña mediática en contra del financiero liberal húngaro-estadounidense George Soros en 2017.