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Reggaetrónica fue el grupo local que calentó a los asistentes en el sonado y esperado concierto del cubanoamericano conocido como Pitbull, en donde no hubo en el local de Mundo e ni un alma que no se despojara de la pena y el recato, para sacudir su humanidad al son de los ritmos latinos.

La noche comenzó “sazonándose” al calor de los movimientos y los gritos que anunciaban la ansiedad de que el artista se plantara sobre el escenario, pero no fue sino hasta las 11 con 10 minutos de la noche que el rapero, vestido con smoking gris sin corbata y gafas oscuras, se presentó bailando y en vivo, entonando uno de sus gustados éxitos.

“Like a move star, like a pop star” rezaba el tema mientras el público levantaba sus manos para seguirle la corriente, el ritmo y la energía que el artista mostraba. Muchos de los presentes que estaban ubicados hasta atrás del local, no se quedaron con las ganas de ver y disfrutar de cada movimiento, pues dos pantallas ubicadas lateralmente al escenario, proyectaban todo en su tiempo y espacio.

La parte técnica con Pitbull

El escenario fue muy bien equipado, la infraestructura era enorme, el juego de luces bien coordinado y ni se diga del sonido. Esto definitivamente le dio el toque de elegancia, a la medida de este artista quien eufóricamente maniobró los ánimos del público, cuyas ganas de gozar no paraban. Bailaron, cantaron, gritaron y a medida que la noche avanzaba, pedían más. “A toda la gente de Nicaragua muchas gracias por el apoyo, muchas gracias por la oportunidad”, dijo Pitbull al público, y enseguida éste gritaba su nombre al unísono. “Ahora quiero hacer una canción que hable de los pantys y los pantalones, cantemos todos ‘Blanco’”, y los gritos de emoción invadieron el lugar.

De la emoción, una fan se subió al escenario a querer saludar al artista, pero de la nada aparecieron tres miembros de la seguridad que frustraron su objetivo, mientras Pitbull en cuestión de segundos estaba muy atrás en el escenario evadiendo el acto.

“La lengua fuera” fue otra de las tonadas rítmicas que el artista cantó, acompañado por el público. Pero tenía que haber un descanso en medio de toda esa descarga de adrenalina y Pitbull se retiró por un lapso de 15 minutos para volver ya sin el saco que completaba su traje.

“Mami que será lo que quiere el Pitbull” fue otra de las canciones que sacudió a los asistentes, una versión personalizada de “Mami que será lo que quiere el negro”. No podía faltar jamás el tema que se ha convertido, en los últimos meses en el himno de las discotecas de Nicaragua: “I know you want (Calle 8’)”, y con él, cantaron todos hasta quedar casi sin voz. Luego interpretó “Crazy”, tema que hizo a dúo con su amigo el rapero Lil Jon.

Pitbull se retiró al puntualizar las 12 con 5 minutos de la noche, pero el público aún no satisfecho, lo aclamaba volver al escenario, pero el artista no atendió la petición.