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Los modelos más nuevos de cámaras disponibles en el mercado local son equipos de bolsillo de 9 a 12 megapixeles, fáciles de usar y con las funciones más avanzadas.

Fotos y más fotos. En el fotolog, en la red social, en el álbum online. En cualquier momento, desde cualquier lado. La fotografía es, por lejos, una de las actividades que mejor se adaptaron a la revolución informática. Desde la cámara de bolsillo hasta los nuevos equipos profesionales tipo réflex, capaces de grabar video en alta definición, los usuarios abrazaron de lleno la posibilidad de capturar un momento, sin preocuparse por los rollos o tener la duda de que la foto, revelada, esté oscura o fuera de foco.

Según Kodak, la gente antes sacaba un promedio de rollo y medio de fotos al año, mientras que ahora toma unas 600 fotos digitales en el mismo período. Todo se registra. Y se comparte: en mayo último, Flickr tenía 3,500 millones de fotos en su sitio, y Facebook, unas 15,000 millones, almacenadas por sus 200 millones de usuarios (hoy tiene más de 250 millones).

Actualmente hay una gran oferta de equipos, pensados para diversos presupuestos e intereses. La amplitud de opciones complica a veces la elección de un modelo, por eso es conveniente tener en cuenta algunos elementos para decidir qué comprar.

Megapixeles, sí o no

Uno de los elementos distintivos de una cámara es la resolución de las imágenes que captura, medida en megapixeles; es decir, de cuántos millones de puntos de color (pixeles) estará constituida la foto. Aunque en teoría un número mayor debería resultar una mejor imagen, en la práctica esto no necesariamente es así.

La cámara genera la imagen digital usando un sensor que registra la luz ambiente y traduce esas señales eléctricas en pixeles; tiene millones de puntos sensibles en su superficie, y cada uno registra parte de la foto. Pero para producir una misma imagen con mayor resolución los fabricantes no aumentan el tamaño del sensor; lo que hacen es reducir el tamaño de ese punto sensible (también conocido como pixel o elemento). Esto trae aparejado una menor sensibilidad a la luz de cada uno de ellos, y la aparición de ruido en las fotos: puntos con un color distinto del que debería verse, sobre todo en zonas oscuras.

Así que una cámara de 10 megapixeles no necesariamente será dos veces mejor que una de 5 megapixeles; y con 3 ó 4 megapixeles ya es suficiente para imprimir una foto con excelente calidad. No obstante, los fabricantes de cámaras han implementado técnicas para corregir estos errores, además de que dejan de vender equipos nuevos con sensores de pocos megapixeles, por lo que no está mal mirar un equipo con más resolución que otro. La mayor cantidad de pixeles, además, ayudará a que se pueda imprimir un detalle de una foto con buena calidad.

Lentes y sensores

Así como hay equipos con distintas resoluciones, también existen diferentes tamaños de sensor.

Un mayor sensor permite tener pixeles más grandes, que serán más sensibles a la luz, pero es más cara su fabricación. Los sensores de algunas cámaras profesionales son iguales al negativo de film tradicional (conocidos como de fotograma completo). La mayoría de las réflex digitales usan un formato de sensor conocido como APS. Entre los equipos de bolsillo, muchas usan otro estándar conocido como Cuatro tercios, pero la mayoría utiliza sensores de 1/2,3 ó 1/2,5 pulgadas (aproximadamente 6 x 4 mm).

A su vez, el tamaño del sensor y la lente están aparejados. De nuevo, lo conveniente es una lente de mayor diámetro, porque dejará pasar más luz, pero esto aumenta también su peso, costo, y sobre todo su fragilidad.

En general, las compañías tradicionales de fotografía son las que tienen mejores lentes. En las cámaras de bolsillo, sin embargo, no son intercambiables, así que no hay mucho por discutir. Sí hay que mirar el zoom ofrecido.

Olvídese del zoom digital, que es un truco de software para agrandar el tamaño de un pixel (una técnica denominada interpolación) y no suma detalle a la fotografía. Lo que vale es el óptico, que sí permite un acercamiento al objeto fotografiado. Tradicionalmente, los equipos digitales ofrecieron un zoom de 3 aumentos (es decir, 3x), pero últimamente han aparecido modelos con mejores teleobjetivos, llegando a 5x ó 7x. Aquí, cuanto más, mejor, pero el mayor zoom suele implicar una cámara más gruesa.

Estabilización y video

Hay otros elementos importantes, pero son más a gusto del usuario. Por ejemplo, el tamaño de la pantalla LCD, que sea sensible al tacto o que se pueda rotar. Y la calidad con que graba video. La mayoría de las cámaras lo hace en el modo VGA (640 x 480 pixeles por cuadro, 30 cuadros por segundo) aunque cada vez más modelos se acercan a la alta definición. Una mayor resolución permitirá lograr videos de mejor calidad, pero también requerirá más espacio de almacenamiento. La enorme mayoría de los equipos de bolsillo usa el formato SD y SDHC (para tarjetas de 4 GB de capacidad o más).


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