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Parece que fuera el desenlace de un cuento de hadas, en el que la chica protagonista, tras una larga búsqueda, encuentra al príncipe ojos azules, quien con una mirada tierna le pide llevarla al altar y sellar su amor con un sí. Esta historia es protagonizada por Miss Nicaragua 2008, Thelma Rodríguez, y Mark Williams, su prometido australiano.

A Thelma la felicidad le sale por los poros. Con una sonrisa de oreja a oreja relata cómo nació y se fortaleció el amor entre ambos.

La historia romántica tuvo como escenario Vietnam, lugar donde se realizaba el certamen Miss Universo 2008. “Cuando lo vi me gustó mucho y dije ‘me tengo que casar con él’, no sabía cómo, pero desde que volteé y lo vi, dije ‘me gusta’.

“En mis universo nos presentaron a todo el equipo de trabajo, incluso a él. Después, en una cena, lo vi con un traje y me quedé ¡wow me encanta! Como yo era Miss y el tenía asignado su trabajo había que tener cierta distancia y respeto, por eso al principio la comunicación sólo era a través de miradas”.

Después que Miss Universo terminara, ya no había razón para reprimir las ganas de saludarse y hablar. Fue hasta entonces que el par de tortolitos intercambiaron nombres, teléfono y dirección.

Con el fin de la elección de la mujer más bella del planeta, ambos se separaron. Cada quien retornó a su país. Ella a Nicaragua y él a Australia. La comunicación era vía mensajes o llamadas telefónicas, pero en diciembre de 2008, Mark vino a Nicaragua para formalizar la relación. Después le dijo que regresaría en agosto para casarse con ella, pero lo que parecía una broma está a pocos días de ser un hecho infalible.

Por decisión de él, la boda será tradicionalista. Thelma pidió un vestido blanco, sexy y un velo largo. Habrá coros y la dama de honor será Alexandra Castillo, ex candidata de Miss Nicaragua 2008.

El vestido es un diseño de Fernando Fuentes, quien lo define como “clásico, con un corte muy sugestivo y totalmente ceñido al cuerpo con corte de sirena. Confeccionarle a Thelma es sencillo por su cuerpo y forma de ser. Lleva telas muy finas y un velo con más de 20 yardas de largo”.

Planes futuros
Para el amor el idioma no es un obstáculo. Thelma habla inglés, pero a él le cuesta un poco el español y apenado confiesa que “Lo estoy practicando, es malo”.

Una vez casada, Thelma se mudará a Australia para vivir una etapa nueva y diferente. Allá estudiará derecho para poder trabajar a la par de Mark. Asegura que vendrá en temporadas y él también, pues según dijo le encanta Nicaragua.