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A través de mil ejemplares nació “El Benjamín de la esmeralda”, obra realizada por el periodista Juan Ramón Huerta, que ahonda en la memoria histórica del Instituto “Benjamín Zeledón”, de la ciudad de Jinotega, en cuyas instalaciones, este próximo domingo, le será entregada la medalla “Cincuenta Aniversario” de existencia del centro, así como un reconocimiento por dicho esfuerzo.

Huerta se mostró sorprendido, pues el libro se circunscribe en el marco de los 50 años del instituto, el cual creó una medalla para conmemorar esta fecha, y así como tiene medallas para los mejores alumnos --como la que recibió en la promoción de 1977--, igualmente entrega medallas a la excelencia deportiva. “Para mí fue una sorpresa esta distinción”, subrayó.

Confiesa el autor que la iniciativa de hacer el libro nació por conversaciones entre amigos que le señalaban su vasta experiencia en el campo periodístico, y la recomendación de describir las vivencias contadas en primera, segunda y tercera personas, las hazañas, experiencias, personajes, lugares y demás de dicho instituto y dicha ciudad que le vieron nacer, crecer y desarrollarse hasta lograr lo que ahora tiene.

“Benjamín es por la figura del general”, explicó el autor, refiriéndose al título del libro, a la vez que mostraba un ejemplar y señalando la fotografía del personaje presente en la portada.

“Y la esmeralda porque Jinotega es una ciudad muy verde, y yo aquí lo cuento en el inicio, que en el pasado, cuando era más verde aún, hubo escritores y poetas que le cantaron a la esmeralda”, manifestó. “La vecina es la Perla del Septentrión, Matagalpa, así que los jinoteganos no querían quedarse atrás, así que le pusieron la esmeralda”, subrayó.

Un recorrido por la obra

Instalado en la sala de reunión de EL NUEVO DIARIO, Huerta se acomodó y contó sobre este “embrión” que empezó a formarse a partir de abril, y del cual explicó que no es una memoria convencional, sino una memoria que adopta el rigor y la formalidad de un libro, “es una crónica periodística en 13 capítulos”.

Del mismo modo, ésta se enfoca en el entorno de la ciudad, cómo era Jinotega en 1949, “los esfuerzos que hicieron los jinoteganos para que hubiera instituto, porque para los políticos era más fácil que estos ciudadanos pobres agarraran el machete y una macana y se fueran a sembrar y cultivar; en ese tiempo era una ciudad feudal, y entonces el Instituto ‘Benjamín Zeledón’ rompió con eso en Jinotega y comenzó a crear una nueva cultura”.

Los testimonios de personajes también habitan las páginas de este libro, así como el primer capítulo de ficción que describe a ese individuo que siempre estuvo en contra de que se creara el instituto.

“A excepción de los lugares”, explicó Huerta, “los personajes son ficticios”. El contraste entre el mundo y los acontecimientos de aquel entonces, Jinotega y el instituto, está en un capítulo completo de la obra.

En el plano ilustrativo, la obra cuenta con fuentes muy cercanas a él, y uno de los fundadores del instituto que lo apoyó mucho, según comentó Huerta, fue el profesor Henry Chavarría, maestro de biología en el instituto, además, otras fuentes ilustrativas fueron del archivo personal del autor, quien recurrió, dicho sea de paso, al archivo del instituto por cortesía del director Ronald Castro.

La obra y la censura

“El Benjamín de la esmeralda” sería hoy motivo de un encuentro para celebrar su creación, de no ser por la negativa de la Unión de Periodistas de Nicaragua, UPN, que alega que el autor de la misma es crítico del gobierno, al igual que quien lo prologara, el escritor y periodista Guillermo Cortés Domínguez. “En todo esfuerzo hay una parte lamentable”, dijo a manera de sentencia el periodista Huerta.

“Estaba todo listo, pero me llamaron (ayer) por la mañana para decirme que la actividad ya no iba, que no puedo entrar a esa casa (la de la UPN)”, contó.

“Es nuestra casa, pues yo soy afiliado a la Unión de Periodistas desde 1980, he sido directivo nacional y soy ex secretario general de esa organización...”, lamentó.