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“La hora cero”, “Toma la tierra”, “María Rural”, “Pancasán”, “Son estas mismas manos” y “Sólo digo compañero”, son algunas canciones que se revivirán con la reaparición del grupo Pancasán.

Después de varios años de ausencia, Pancasán, caracterizado por sus canciones revolucionarias, vuelve para ofrecer dos conciertos testimoniales con el que harán honor a la “resurrección de las voces” como han llamado a su espectáculo.

Según Francisco Cedeño, miembro de la agrupación, lo de reunirse para un concierto es una vieja idea. “Desde el 2005 tuvimos la oportunidad de reunirnos para cantar algunas canciones cuando se conmemoró el 25 aniversario de la Cruzada Nacional de Alfabetización. Atendimos una invitación especial del padre Fernando Cardenal. La recepción del público fue muy cálida y nos quedó esa inquietud de cómo sería volver a juntarnos para un concierto con un repertorio más amplio” dijo.

Desde ese entonces, las reuniones eran celebrar algún evento entre amigos, ya que “ha sido difícil mantenernos juntos, porque nosotros no vivimos de la música, tenemos que ensayar, ir y venir. Eso nos crea incomodidades para un montaje, pero ya estamos preparados para hacerlo”, expresó Agustín Sequeira, miembro de Pancasán.

Sin embargo, “nos han solicitado en Jinotega y Matagalpa y algunos militares han tenido la voluntad de reunirnos, pero ya no es como antes. Nosotros estaríamos dispuestos, aunque no hemos afirmado todavía, porque hoy las condiciones no son las mismas de hace 30 años”.

¿Qué pasa con los jóvenes de hoy?

Las expectativas de este concierto son grandes. Esperan mucha afluencia, ya que “es rico cantar en un lugar lleno. Tenemos la motivación y el entusiasmo de que pueda ser así”, dijo Cedeño.

Agregó que “lo que nos interesa es dar un testimonio, hablar un poco sobre la historia de Nicaragua, sobre todo para las nuevas generaciones. Hace 35 años nos tocó vivir condiciones difíciles en Nicaragua, no sólo queremos cantar las canciones que conoció la juventud de los años 70, sino sobre lo que ocurría cuando esas canciones se estaban cantando”, dijo Pancho.

“Yo creo que los jóvenes deben vivir en constante renovación, deben ser revolucionarios, si no la sociedad se va enfermando. La salud de una sociedad está en la dinámica que los jóvenes le imprimen.” comentó Sequeira.

El canto político que nos ha acompañado durante muchos años no puede cesar. Se debe seguir cantando a la desesperanza, a la pobreza, a las injusticias, las canciones de protestas son parte de nuestra identidad “y queremos motivar a los jóvenes a hacer canciones, que miren la situación actual, y que eleven sus voces a través de la música revolucionaria”, coincidió Cedeño.

Ambos músicos sugieren que se necesitan hacer las canciones de hoy en día. “Si revisan la historia en Nicaragua siempre hubo canciones políticas ligadas a los eventos políticos revolucionarios de la época”. Durante los tiempos de los filibusteros con William Walker existió “la mamá Ramona” una canción en contra de la intervención norteamericana, relataron.

Hoy se debería hacer canciones con los problemas del contexto actual, con las inquietudes de muchos jóvenes “como nosotros lo hicimos en su momento” ya que son símbolo de una época y de una generación y su lucha. “Sólo con la amplia participación de la gente y que exterioricen lo que piensan es como se puede hacer un cambio. Creo que es una meta que todo nicaragüense tiene, tener un país mejor”, concluyó Francisco Cedeño.

TOME NOTA

Reviva las canciones revolucionarias los días 7 y 8 de noviembre a las 7 de la noche en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío. Las entradas cuestan 80,100 y 120 córdobas, según localidades.