•   GUADALAJARA  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El mexicano José Emilio Pacheco, galardonado apenas hace dos semanas con el Premio Reina Sofía de Poesía, vive hoy uno de los días más intensos de su vida al sumar en unas horas el Premio Cervantes 2009 de Literatura y dos cálidos homenajes por sus 70 años.

"Ya era suficiente el premio Reina Sofía y no aspiraba a más", declaró hoy Pacheco en una conferencia de prensa en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), en la que es uno de los invitados más prestigiosos. Pacheco, conocido por la sencillez de su trato, se mostró "sumamente sorprendido" por el reconocimiento, considerado el Nobel de las letras hispanas y que ya había sido otorgado a los mexicanos Octavio Paz (1980), Carlos Fuentes (1987) y Sergio Pitol (2005). "Ayer no tenía ni una idea (del premio) y me cayó una sorpresa de la que no me repongo", aseveró el escritor, a quien la noticia del Cervantes lo tomó prácticamente dormido.

Ayer, el escritor recibió el primero de los tres homenajes que se tienen previstos durante la FIL de Guadalajara durante la presentación de la recopilación de su obra poética, un tomo de 839 páginas. Ante cientos de personas que lo escucharon y le aplaudieron a lo largo de dos horas, Pacheco leyó sus poemas y en su modestia característica comentó que si bien 800 páginas podrían parecer una gran obra, en realidad "en 50 años no son más de 15 páginas al año y podrían decir: ‘este tipo no escribe nada’.

El gobierno mexicano felicitó a Pacheco en un comunicado en el que el presidente Felipe Calderón subrayó que el escritor mexicano "con su obra ha enriquecido el acervo cultural de nuestro país y promovido las letras mexicanas en el ámbito internacional".

Luego de conocerse la noticia, numerosos periodistas y fotógrafos esperaron desde muy temprano a Pacheco en la sede de la FIL, a donde llegó excusándose porque desde las 07h00 (13h00 GMT) "no hubo momento en que no contestara tres llamadas". "No sé ni cómo logré afeitarme y ducharme", añadió con los reflectores de las cámaras encima, lo que "es un buen castigo para alguien que no le gustaba ser retratado", bromeó.

Pacheco manifestó estar abrumado por las innumerables llamadas de colegas para felicitarlo, entre ellos la española Almudena Grandes y el argentino Juan Gelman. Esta tarde, en la FIL un grupo de mil jóvenes leerá "Batallas en el desierto", una novela corta ubicada en los años 40 y en la que unos niños juegan al conflicto árabe-israelí en una sector de la capital donde viven numerosas familias de origen árabe y judío.

Poeta, prosista y traductor, Pacheco ya había recibido el Premio Nacional de Poesía, Premio Nacional de Periodismo Literario, Premio Octavio Paz en 2003 y Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda en 2004, entre otros. De su obra poética destacan "Los elementos de la noche" (1963), "No me preguntes cómo pasa el tiempo" (1970), "Desde entonces" (1980), "El silencio de la luna" (1995) y "Siglo pasado (desenlace)" (2000). Algunos de sus textos en prosa son "El viento distante y otros relatos" (1964) y "La sangre de la medusa" (1958).