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La ahora esposa del cantautor Carlos Mejía Godoy, Xóchitl Amatl Jiménez, fue el centro de las miradas, que curiosas y contentas acompañaron, al lado de familiares y amigos, a la hermosa novia que recorrió desde el parque central de la ciudad de Masaya hasta el mercado de artesanías, en un carruaje adornado con hermosas y coloridas flores, donde su amado le esperaba ansioso para unir sus vidas mediante ceremonia civil.

A la cabeza del desfile que se hizo previo a la ceremonia tradicional indígena, iba el Consejo de Ancianos de Monimbó tocando tambores y haciendo gala de sus tradicionales vestimentas.

Radiante y sonriente en su vestido rojo, el cual fue velado tres días antes de la ceremonia, como parte del ritual que se celebrase en Monimbó por nuestros antepasados, la novia en su carruaje culminó el recorrido en la puerta principal del lugar escogido para dicho matrimonio, y de la mano de su progenitor, Edwin Jiménez, quien le acompañó en todo el recorrido, fue llevada al salón donde los invitados vestidos con huipil y cotonas blancas, aguardaban su entrada.

Al ritmo de las marimbas que acicalaron la entrada nupcial con un retazo de la canción ‘Flor de pino’, el traqueteo de las maracas que portaron los invitados y quienes asistieron a admirar la tradicional boda, dio inicio la ceremonia.

El doctor Jacinto Obregón Sánchez, jurista y defensor de los derechos de autor de Carlos Mejía, fue quien celebró el matrimonio civil. Al lado de la pareja se encontraba, además del Consejo de Ancianos de Monimbó, el ex Alcalde de la ciudad de Estelí, Luis González, el cronista de Monimbó Flavio Gamboa, quien asistió para darle el auténtico toque monimboseño a la boda y, no podía faltar el líder de la comunidad indígena, Justo Carlos Vanegas.

La feliz pareja dio el sí a las 7 de la noche del pasado sábado 12 de diciembre, en una extraordinaria celebración cuya punta de lanza fue rescatar las tradiciones indígenas en todo su esplendor. Dicho objetivo fue alcanzado a razón de los mínimos detalles que adornaban el lugar, además de la comida y bebida típica como la chicha bruja, el morir soñando y la Cuzuza, sin faltar
otros aperitivos.

Ni hablar de los utensilios en donde cada platillo fue servido: hablamos de guacales, comales y adornos en las mesas, como maracas, canastitas coloridas y pitos artesanales. Los de Palacagüina dieron el toque mágico con el acompañamiento a Carlos Mejía, quien le compuso un hermoso tema a su ahora esposa y ella, sin dudarlo, danzó alrededor de su amado esposo. Hubo muchos cantores y la danza coloreó también coloreó la velada.

Carlos Mejía y Xóchitl Jiménez fueron declararos marido y mujer en medio de una tempestad de aplausos, amor y calor familiar. Doña María Elsa Godoy, la ‘leona de tiempo completo’ de nuestro cantautor, estaba a su lado para bendecir esa unión, pero no solo eso, se ganó el pícaro novio, sino que además fue nombrado por el Consejo de Ancianos y el Alcalde de Masaya, hijo adoptivo de la ciudad de Monimbó, por medio de la facultad que les brinda la constitución.