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El mundo lloró en 2009 a respetadas figuras del medio artístico. Hacemos el recuento de esos famosos cuya historia de vida concluyó este año.

La repentina muerte de la joven actriz Brittany Murphy, de 32 años de edad, el 20 de diciembre, es sólo el más reciente fallecimiento en un año que se llevó consigo a grandes estrellas de Hollywood.

Y es que el 2009 despojó al mundo del cine y la televisión de algunas de sus más grandes estrellas que permanecerán en el recuerdo de muchos, por sus exitosas carreras profesionales y admirables hazañas de vida.

La realidad y la ficción confundieron al mundo cuando en junio la muerte de Michael Jackson lo convirtió en un mito. Una mezcla letal de sedantes terminó con la vida de Jackson tras suplicar a su médico que lo anestesiara para dormir, a pocos días de que el otrora niño prodigio de la música e indiscutible monarca del pop en la década de 1980 quisiera regresar a los escenarios de Londres con 50 años, físicamente transformado pero con plenas capacidades artísticas, como mostró su documental póstumo “This is it”, que entre octubre y noviembre recaudó más de 252 millones de dólares.

Las idas y vueltas de un funeral que duró más de dos meses agruparon miles de teorías conspirativas sobre la desaparición del Rey del Pop, calificada por la policía como un homicidio que apuntaría a su doctor Conrad Murray.

El fallecimiento de la voz de “Thriller” fue el más notorio dentro de una serie de obituarios que este año incluyó figuras clave de los 80: pocas horas antes de ese jueves 25 de junio que marcó la lápida de Jackson, un cáncer anunciado se llevó a Farrah Fawcett, el rostro más popular de “Los Ángeles de Charlie”.

También en junio, el actor estadounidense David Carradine ―mundialmente célebre en los años 70 por su papel en la serie de televisión “Kung Fu”― fue encontrado ahorcado en su habitación de hotel de Bangkok, donde se encontraba rodando una película.

El actor estaba desnudo y con cuerdas atadas al cuello y a los genitales, lo que alimentó la teoría de que Carradine, de 72 años, murió como consecuencia de una actividad sexual solitaria que le salió mal.

En septiembre el actor Patrick Swayze, recordado por sus papeles en “Dirty Dancing” y “Ghost”, murió tras 20 meses de pelear contra un cáncer de páncreas.

También dijeron hasta siempre el novelista estadounidense John Updike, a los 76, y el francés Claude Levi-Strauss, a los 100 años.

A la lista se suma la actriz, cinco veces nominada a los premios Óscar, Jennifer Jones, quien murió el 17 de diciembre, a los 90 años de edad.

También en 2009 el mundo del espectáculo dijo adiós a Roy Disney a los 79 años de edad. Uno de los ejecutivos más queridos del imperio Disney, cuya labor logró la realización de entrañables películas animadas, como La Pequeña Sirenita, Aladino y el Rey León, entre otras.

Latinoamérica también lloró

América Latina se unió en un solo llanto, el 4 de octubre, al conocer la noticia de la muerte de una de las figuras más importantes del canto latinoamericano: Mercedes Sosa.

“La negra”, como le llamaban, cautivó con su canto y su compromiso social. Nunca se anquilosó y supo conquistar a las nuevas generaciones. De nacionalidad argentina, Sosa logró ganarse el cariño de América. Falleció a los 74 años
“Fue la voz más grande y tuvo el más grande corazón para el que sufre… Fue la voz de sus hermanos de la tierra que elevó el canto del dolor y la justicia. Artista conmovedora y admirada, primera en la lucha solidaria”, comentó la artista colombiana Shakira.

También la región tuvo que ver partir físicamente al escritor uruguayo Mario Benedetti a sus 88 años de edad.

Benedetti “era un poeta de la calle, de los bares. No era un poeta académico”, dijo Joaquín Sabina, quien admiraba la obra del uruguayo, autor de libros como “La tregua” y “Gracias por el fuego”, y de poesías con las que se identificaron generaciones de latinoamericanos.

En el año que termina además falleció el colombiano Rafael Escalona, uno de los grandes exponentes de la música vallenata, a los 81 años.

El primero de abril se anunció el fallecimiento de Pedro Infante júnior a consecuencia de una afección en los pulmones. El primogénito del ídolo mexicano, Pedro Infante Cruz, se había agravado por complicaciones de una neumonía. El artista participó en 83 películas, a la vez que se dedicó a la música, interpretando algunas canciones de su padre, conocido como el ídolo de “Guamuchil”.

En noviembre 2, la muerte tocó a la puerta del actor y cantante mexicano Jorge Vargas, quien perdió la batalla contra el cáncer de colon, a los 68 años de edad. Su salud se complicó al contraer una bacteria luego de haber sido operado.

Duelo en el arte pinolero

Nicaragua también sufrió la partida de varios de sus notables. La muerte del padre del son nica, don Camilo Zapata, el 23 de junio a los 91 años de edad, fue una de las que más conmovió al país. Don Camilo dejó a Nicaragua una invaluable herencia musical, el pueblo lo reconoció y lo despidió con los honores que un siervo de la patria, como lo fue él desde la música, se merece.

Las letras también se rindieron al luto. El 12 de septiembre falleció el doctor Edgardo Buitrago, el dariano por excelencia. Se destacó como historiador, ensayista, escritor de tradiciones religiosas y culturales, humanista y hombre progresista; lo cual le mereció múltiples reconocimientos como la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío.

Buitrago pertenecía a una honorable y distinguida familia intelectual de la sociedad leonesa.

Otro entregado al arte de la literatura que murió este año fue Raúl Orozco, el poeta de negro. Un rebelde cuya causa eran las letras y la justicia social. La trayectoria de Orozco fue marcada por su posición férrea contra el abuso del poder, perteneció al movimiento de poetas revolucionarios “Gradas”, experimentó en el periodismo, fue fundador del Teatro Talía, incluso hasta antes de ser atacado por el cáncer que le provocó la muerte trabajaba en ese proyecto artístico. También fue maestro y amante del tango.

La plástica nacional también fue trastocada por el manto frío de la muerte. El 13 de febrero Fernando Saravia, el insigne artista plástico, murió a causa de un paro cardíaco. El ilustre escultor y pintor nicaragüense fue uno de los principales pilares de la Escuela Nacional de Bellas Artes, y dejó todo un legado a la plástica del país.

Un mes más tarde, el 12 de marzo, la vida del pintor Orlando Sobalvarro terminó tras sufrir un paro cardíaco. A este artista se le reconoce como un extraordinario intérprete del paisaje nicaragüense. Desde los años 60, Sobalvarro se impuso en el panorama de la plástica nicaragüense y latinoamericana sin haberse adscrito a ninguna escuela.

Víctima de un fulminante infarto, hombre de radio y llamado el matancero mayor, Alfredo Martínez Martínez se dobló el 14 de julio. En sus honras fúnebres no faltó ese ritmo de la Sonora Matancera que tanto disfrutó en vida.