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  • AFP

El excéntrico diseñador Alexander McQueen, de 40 años y conocido como el 'hooligan' de la moda británica, fue hallado muerto hoy en su domicilio de Londres, tras un aparente suicidio.

Los servicios de emergencia y la policía acudieron a media mañana al domicilio del diseñador, situado en el céntrico West End londinense, donde fue declarado muerto, pero un portavoz de Scotland Yard indicó que no consideraban la muerte como "sospechosa". Según varios medios de comunicación, el diseñador se suicidó.

Un portavoz de Alexander Mc Queen confirmó su muerte, sin querer hacer más comentarios "por consideración con su familia". "En este momento no es apropiado comentar la trágica noticia más allá de decir que estamos deshechos y compartimos una sensación de shock y dolor", agregó posteriormente un comunicado de la familia en su página de internet.

Pesar por partida de su madre

Según el diario The Times, McQueen se colgó en la víspera del funeral de su madre, Joyce, fallecida el pasado 2 de febrero. En varios mensajes escritos en la red social Twitter y autentificados por su empresa, se refirió a "una semana terrible", señalando sin embargo que "sus amigos estuvieron sensacionales y debía tranquilizarse".

Una de sus grandes amigas, Isabella Blow, icono de la moda británica que le ayudó a lanzar su carrera, se quitó la vida en mayo de 2007 a los 48 años.

Nacido en Londres el 17 de marzo de 1969 en el seno de una modesta familia londinense, Lee Alexander McQueen, el más pequeño de seis hermanos, dio sus primeros pasos en la moda desde muy joven diseñando vestidos para sus hermanas.

Su primer empleo fue como aprendiz en la casa Anderson and Sheppard de Savile Road, conocida como la "milla de oro" de la sastrería londinense, donde según una famosa anécdota ponía pequeños mensajes obscenos en el forro de las chaquetas destinadas al príncipe Carlos, uno de sus más famosos clientes. También trabajó para Koji Tatsuno y Romeo Gigli, pero el éxito le llegó tras su paso por el Central Saint Martins College of Art and Design, que alberga una de las mejores escuelas de moda del mundo.

"Enfant terrible"
En 1996, sucedió a su igualmente famoso compatriota John Galliano como director artístico de la casa Givenchy, propiedad del grupo LVMH, donde mostró su talento para la creación y para la provocación. Sus desfiles, tan espectaculares y controvertidos como su moda, hicieron correr ríos de tinta, y la prensa francesa no dudó en proclamarlo "enfant terrible" y "hooligan" de la moda inglesa.

En 2000, sin embargo, abandonó al líder mundial del lujo, alegando que "limitaba su creatividad", y se pasó a Gucci, que le compró el 51% de la marca que lleva su nombre y hoy tiene tiendas en todo el mundo. Entre las principales seguidoras del diseñador, abiertamente homosexual, figuran la supermodelo Kate Moss -que hoy dijo estar "anonadada y deshecha" por esta trágica pérdida-, las cantantes Bjork y Lady Gaga, o las actrices Cate Blanchett, Sarah Jessica Parker, entre muchas otras.

"Imaginación sin límites"
McQueen, cuatro veces ganador del premio al Mejor Diseñador Británico del año, se preparaba para presentar su colección para el próximo otoño/invierno el 9 de marzo en las pasarelas de París, donde desfilaba desde hacía años para desesperación de la menos valorada Semana de la Moda de Londres.

La editora de la edición británica de Vogue, Alexandra Shulman, rindió hoy homenaje al desaparecido McQueen, quien "influenció a toda una generación de diseñadores. Su brillante imaginación no tenía límites y hacía aparecer como por arte de magia una colección detrás de otra de diseños extraordinarios".