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"Double Falsehood", una obra atribuida hace más de 250 años a William Shakespeare pero cuya autoría fue posteriormente cuestionada, es realmente del dramaturgo, afirmó hoy un experto británico.

"Double Falsehood" (Doble falsedad), publicada 1727, más de un siglo después de la muerte de Shakespeare, es una versión posterior y retrabajada por otra pluma de "Cardenio", una obra del bardo de la que no se ha conservado ningún manuscrito, según Brean Hammond, profesor de literatura de la Universidad de Nottingham.

Inspirada en un personaje que aparece en "Don Quijote de la Mancha" de Miguel de Cervantes, "Cardenio" fue escrita por Shakespeare (1564-1616) y uno de sus colaboradores habituales, John Fletcher. La obra fue representada dos veces en 1613, tras lo cual desaparecieron todos los manuscritos.

En 1727, Lewis Theobald, un editor especializado en Shakespeare, aseguró que había hallado una de las tres copias de una obra perdida del bardo, y sacó su propia adaptación titulada "Double Falsehood: or, The Distrest Lovers".

Los expertos de la época denunciaron la supuesta impostura, negando que Shakespeare tuviera algo que ver con esta obra. Pero según Brean Hammond, que dedicó 10 años al estudio de "Double Falsehood", no hay ninguna duda de que el texto lleva la marca de Shakespeare.

"Es imposible comparar 'Double Falsehood' y 'Cardenio'+ porque estos manuscritos se han perdido", declaró al Daily Telegraph. "Pero si miran el texto, hay la presencia de tres manos en el trabajo: la de Shakespeare, la de su colaborador John Fletcher y la de Theobald."

Gracias al trabajo de Hammond, la tragicomedia que relata la rivalidad entre el bribón Henriquez y el virtuoso Julio por las bellas Violante y Leonora, ya ha sido publicado en la colección Arden Shakespeare y la Royal Shakespeare Company estaría preparando una adaptación teatral.

Pero sus conclusiones han sido recibidas con escepticismo por algunos expertos. Stanley Wells, editor de la colección Oxford Shakespeare, afirmó al Telegraph que "la obra conserva trozos de Fletcher más que de Shakespeare", aunque admitió que podía incluir "un fragmento de ADN" de este último.