•   SAN JOSÉ / AFP  |
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Hilda Hidalgo, directora del filme “Del amor y otros demonios”, adaptación al cine de la novela homónima de Gabriel García Márquez, está exultante porque su primer largometraje ha superado la prueba de público y crítica en Colombia, antes de ser estrenada este viernes en Costa Rica.

Seleccionada para la sección competitiva del Festival Internacional de Los Ángeles, la directora y las productoras de este proyecto colombo-costarricense están en plena promoción en Costa Rica después de haber sido estrenada el pasado 26 de marzo en Colombia, donde la han visto cerca de 40 mil personas en la red de cine independiente.

Para su promoción llegaron a San José los dos protagonistas -la joven actriz colombiana Eliza Triana y el actor español Pablo Derqui- y las dos productoras, la costarricense Laura Pacheco y la argentina Laura Imperiale.

Es, sin duda, la película costarricense más internacional de cuantas ha sacado la industria cinematográfica local, que “ha producido más películas en los diez años del siglo XXI que en todo el siglo anterior”, dice a la AFP la directora.

La “factura técnica impecable y el punto de calidad de la película” se deben, según Hidalgo, al elenco de actores, técnicos y productores que proceden de Costa Rica, Colombia, Argentina, Cuba, México y España.

Tanto en la dirección como en la producción han participado sólo mujeres, lo que no deja de alegrar a esta cineasta de 39 años formada en la Escuela de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (Cuba).

Poco “fan” de las adaptaciones, esta puesta de largo de la directora costarricense en la pantalla grande surgió, precisamente, en uno de los talleres que el Premio Nobel de Literatura dicta en dicha escuela.

“¿No te gustaría hacerla?”, le dijo “Gabo” después de que Hidalgo comentara que es la “más cinematográfica” de sus novelas.

“No bromee porque la hago”, amenazó la costarricense, antes de que el escritor colombiano le cediera los derechos de adaptación por una “cifra simbólica y además con total libertad”.

“Fue una conjunción de cosas buenas”, rememora después de recibir el aplauso de García Márquez: “El relato está muy bien contado”, dice que le dijo el autor de “Cien años de soledad”.

“Imaginate, un contador de cuentos que diga eso...”, agrega mientras se agranda la sonrisa en su rostro.

Sobre la película

El filme, que ha costado 2.2 millones de dólares, tardó seis años en gestarse desde que empezó a trabajar en el guión y se involucró “de cabeza” en el mismo.

Filmada en Cartagena de Indias, la adaptación de la novela de García Márquez está ambientada en el siglo XVIII y relata la historia de amor prohibido entre Sierva María (Eliza Triana), una niña de la aristocracia colonial condenada por la Iglesia Católica, y Cayetano (Pablo Derqui), un sacerdote encargado de salvar su alma.

Es también el primer filme costarricense que se beneficia de los fondos de Ibermedia, el organismo creado en el marco de las Cumbres Iberoamericanas para promocionar la producción audiovisual en América Latina, al que el país se adhirió hace dos años.

También es la primera que hace en el marco de la Conferencia de las Autoridades Cinematográficas de Iberoamérica (CACI) en el que pueden participar los cineastas de sus 18 países miembros, “que viene a ser para el cine lo que es la Concacaf para el fútbol”, dice.

Ello le ha permitido beneficiarse de la ley de cine de Colombia participando como proyecto de coproducción.

“Tiene un esquema de producción sui generis, novedoso para Centroamérica”, concluye Hidalgo antes de participar en la conferencia de prensa de promoción.