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Millones de brasileños coparon calles y avenidas en todo el país, en un festejo del Carnaval, que constituye la mayor fiesta popular del mundo, sazonada con música, danzas y coloridos disfraces.

Los “blocos”, como son conocidas las comparsas carnavalescas en Brasil, “arrastraron” millones de personas mientras que las tradicionales escuelas de samba de Río de Janeiro ultimaron las lujosas presentaciones que realizaron el fin de semana.

Las comparsas, encabezadas por “tríos eléctricos” (camiones adaptados con un escenario), son las principales atracciones del Carnaval antes de que entren en escena las famosas escuelas de samba de Río de Janeiro.

Hombres y mujeres cubrieron la avenida Río Branco de Río de Janeiro, en una festiva concentración convocada por el Bloco Cordao da Bola Preta, el más antiguo de la ciudad.

A pedido de la Federación israelita de Río de Janeiro, un juez prohibió a la “escola de samba” Viradouro desfilar ayer con una carroza sobre el Holocausto. La idea de Viradouro era “mostrar un Adolfo Hitler arrepentido”.

Mientras, en Sao Paulo se realizó una fiesta callejera. Hubo varias carrozas gigantes, pero la que más asombró por su dimensión fue una de Unidos de Vila Maria con 136 metros de largo con forma de Samurai, que celebró los 100 años de inmigración japonesa en Brasil.

Alfradique arrasó
La actriz televisiva Monique Alfradique puso una nota singular del carnaval brasileño al cumplir con un desafío de bailar en las 14 escolas de samba que protagonizaron el desfile en la mayor urbe de Brasil, que se realizó entre el pasado viernes y sábado.

Alfradique salió a la pista en el Sambódromo paulista de Anhembi para desfilar con las 14 escolas del Grupo Especial para afrontar un desafío de uno de los programas de entretenimiento más populares de la televisión de Brasil, el ‘Domingao de Faustao’.

La actriz, que lució vistosas y sensuales ‘fantasías’ con plumas, debió esforzarse mucho dejando sudor en la pista para poder cumplir con el desafío y llegar ayer de madrugada al final de su maratónico desfile.

Antes de ello pidió mucha agua pero no quiso abandonar, según reporteros que siguieron su despliegue.

Tras su hazaña, Alfradique exclamó: “¡Lo conseguí! pero ahora me está doliendo una pierna, también la cabeza, me está doliendo todo. Pero igual fue maravilloso”.

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