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  • EFE

El argentino Diego Torres se siente una persona musicalmente nueva, tras atravesar por un trance personal difícil y responder al "desafío" de crear un sonido nuevo para su más reciente trabajo: "Distinto". "Sigo siendo yo, pero renovado. Los artistas debemos ser inquietos, no quedarnos fijos en un lugar, buscar nuevos horizontes", explicó hoy al presentar el álbum en México, donde permanecerá cerca de dos semanas en promoción.

La frágil salud de su padre hizo que Diego afrontara un difícil 2008; asimismo, rompió con su compañía musical de toda la vida, Sony, y se cambió a otra, la empresa Universal. Torres aprovechó las experiencias para plantearse "un buen desafío" y poner a prueba su espíritu de lucha, a pesar del dolor que a veces puede asaltar pero al que hay que aceptar como "parte de esta vida". "No es una actitud de querer conquistar a otro público, ni de querer convertirse en un artista de rock", explicó sobre el sonido que ha generado con el coproductor del disco, Rafa Arcaute.

Esperanza: su palabra favorita

Sin embargo, y aunque ha dado a luz un álbum "más crudo, sin elementos latinos", su palabra preferida sigue siendo esperanza y es algo que se nota en los diez cortes del disco, especialmente en el tema "Cuando no queda nada", que interpreta a dúo con el rapero Yotuel, de los cubanos Orishas. "Distinto" es el octavo álbum en su trayectoria, que se extiende dieciocho años y ha tenido éxitos internacionales como "Color esperanza". El anterior trabajo, "Andando", lo lanzó en 2006.

El disco se puso a la venta simultáneamente en Latinoamérica, Estados Unidos y España. Su primer sencillo, "Guapa", que habla sobre los ángeles de la guarda que son los seres queridos de cada uno, cuenta en su vídeo con la voz del célebre actor argentino Ricardo Darín ("El secreto de sus ojos") como Dios.

El cantautor consideró que la única manera de parar la violencia en Latinoamérica es "tomar conciencia, denunciar", y agregó que "hay que dedicarle más presupuesto a la salud, a la educación, a aquellos fuera del sistema". También opinó sobre la salud de su compatriota Gustavo Ceratti, cuya vida quedó en riesgo tras un accidente cerebral que lo mantiene en el hospital y pinta incierto su futuro como cantante. "Fumaba mucho y tenía muy poca actividad física, deseo que pronto se restablezca, que pronto esté bien", aseveró Torres, que razonó lo ocurrido en clave del "vértigo" que produce la profesión de artista, siempre volando de aquí para allá, con la adrenalina al máximo y poco tiempo para dormir.